Arreglar una persiana

Si alguna persiana del hogar ha dejado de funcionar correctamente, tendrás que desmontarla y comprobar si es fallo del eje, de la cinta o de la propia persiana. ¡Aquí todo lo que necesitas saber para arreglarlo!

No sé sabe muy bien cómo, pero cuando menos lo esperas una persiana falla o se rompe. De pronto la cinta se ha partido en dos o la persiana deja de subir y bajar, y nos quedamos sin luz natural en esa habitación. A menudo tendemos a llamar a un persianero para que nos arregle este desperfecto, pero siguiendo unos pasos muy sencillos podemos ahorrarnos bastante dinero e incluso tiempo.

Veamos cómo proceder. Lo primero de todo será sacar la persiana del cajón: para lo cual tendremos que desmontar la caja (quitar los tornillos o puede que la tapa vaya a presión) y sacar toda la persiana. Para ello tendremos que soltar las dos tiras que sujetan la persiana al eje metálico giratorio y quitarle los dos topes que hay enroscados en la parte inferior de la persiana. Una vez hecho esto, y con la persiana fuera, podemos sustituir las láminas o piezas dañadas por otras nuevas y aprovechar para limpiarla a fondo, dado que la suciedad también puede entorpecer su funcionamiento. Trataremos de colocar todas las piezas en línea para que luego encajen al introducir la persiana nuevamente por la ranura.

Si el fallo se debía a la propia persiana, está todo solucionado. Pero si sigue dando problemas tendremos que revisar el eje y la cinta. Para ello comprobaremos con un nivel que el eje metálico está recto. Si no lo está, habrá que revisar los soportes que mantienen el eje porque estarán atornillados a diferente altura. Para extraer el eje de la caja, tendremos que desmontar previamente el recogedor (donde se enrolla la cinta de la persiana) y sacar toda la cinta del interior estirándola hasta el final.

Con la cinta suelta, podremos sacar el eje metálico de su alojamiento. Ahora veremos con mayor claridad los dos soportes del eje, que podemos mantener o sustituir por otros nuevos y, de paso, nivelarlos en caso que sea necesario. Los soportes si son con rodillo mucho mejor, dado que de esta manera el eje tiene menos rozamiento que con un soporte tradicional y aguantará más.

Después de revisar y/o cambiar los soportes, volveremos a la persiana. La agarramos con cuidado y la introducimos por la ranura donde debería estar, descolgándola por completo y sosteniéndola por la parte superior con las dos tiras que van anexas a la persiana para enrollarlas después en el eje. Dejamos la persiana en una posición adecuada para que no se descuelgue, y procedemos a colocar nuevamente el eje metálico sobre los nuevos soportes. Comprobamos que el eje gira sobre sí mismo correctamente.

Ahora colocaremos la cinta nueva. ¿Cuánta cinta necesitamos? La cantidad de cinta que necesitamos es aproximadamente tres veces la distancia que hay entre la guía pasacintas (la ranura superior que da acceso a la caja) y el recogedor (el manguito inferior donde estiramos para enrollar y desenrollar la persiana). Si tenemos la oportunidad de cambiar la guía pasacintas por una nueva mejor, dado que sino mancharemos la cinta nueva. Pasaremos la cinta nueva por la guía pasacintas y volveremos a sujetarla en el eje, tal y como estaba.

Ahora procedemos a enganchar las dos tiras sueltas de la persiana en el eje metálico. Esto se hace con un destornillador automático, engancharemos cada cinta en el eje. La primera tira es indiferente donde quede sujeta, pero cuando vayamos a atornillar la segunda, debemos asegurarnos de que la persiana está recta. Por seguridad podemos fijar las tiras con dos tornillos si lo creemos conveniente.

Hecho esto, estiraremos de la cinta que cuelga a través de la guía pasacintas para comprobar que la persiana funciona correctamente antes de enrollar la cinta sobrante en el recogedor. Si el recogedor estuviera roto o deteriorado tendríamos que proceder también a su sustitución por uno nuevo. Veamos cómo colocar la cinta de nuevo en el recogedor. Pasaremos la cinta, tal y como está, por la ranura de la cara exterior del recogedor. Hecho esto, tendremos que cargar el muelle de la rueda giratoria que hay por la parte de atrás, girándola hacia nosotros. La sujetamos con cuidado (¡no os pilléis un dedo!) y tensando un poco la cinta, atornillamos el extremo de la cinta en la rueda del muelle. Hecho esto, volvemos a introducir el recogedor en el hueco de la pared, atornillamos y comprobamos el resultado de la reparación.

Si recordáis bien, quitamos los dos topes de la persiana para poder sacarla y meterla, así que el último paso será volverlos a enroscar para evitar que se salga si estiramos demasiado la cinta. ¡Listos!

Vídeo: Youtube

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