Pulido del parqué de madera natural

Con el correr del tiempo nuestros pisos de parqué necesitan de algún tipo de mantenimiento que nos permita dejar la madera con las cualidades que tenía al momento de su colocación. Para ello, el pulido del suelo es la solución.

Pulido de Parqué

Pulido de Parqué

Con el correr del tiempo nuestros pisos de parqué necesitan de algún tipo de mantenimiento que nos permita dejar la madera con las cualidades que tenía al momento de su colocación. Para ello, el pulido del suelo es la solución.

Está claro que para poder realizar un correcto pulido, debemos tener cada una de las piezas del piso de parqué en correcto estado. Para ello será necesario que solucionemos algunos problemas que podrían llegar a producirse, tales como: suelo levantado por líquido o humedad; arañazos, agujeros o fisuras; lamas sueltas; etc.

Una vez que el piso este en buen estado, podremos comenzar a pulirlo para un acabado perfecto, ya que esta es la técnica que nos permite renovar completamente el aspecto del parqué deteriorado.


Para realizar esta tarea lo primero será contar con una máquina pulidora. Es importante conocer que si no poseemos de una, existen muchos centros comerciales que alquilan estas máquinas.

Con la pulidora en nuestro poder, lo siguiente será despejar el ambiente de todo tipo de muebles y elementos para poder hacer el trabajo de una manera más cómoda, pero, sobre todo, para evitar desperfectos en el pulido.

Para comenzar y realizar la primera pasada, colocaremos en la máquina pulidora una banda abrasiva de grano grueso. Luego realizaremos la primera pasada por la superficie, procurando realizarla en forma diagonal respecto de las lamas. Durante esta primera pasada, en la que usamos abrasivos gruesos, debemos tener especial cuidado en no detenernos mucho tiempo sobre un mismo lugar. De realizarlo produciremos un hueco o canal que será muy difícil de corregir.

Una vez que hayamos finalizado la primera pasada, será momento de cambiar la abrasiva, colocando una más fina. En esta oportunidad pasaremos la maquina pulidora en sentido opuesto al que realizamos la primera pasada.

Para la tercera y última pasada tendremos que colocar una banda abrasiva aún más fina que la anterior, pasando la maquina en el mismo sentido que las lamas.

Para finalizar el trabajo, es recomendable utilizar una lijadora de mano para pulir en los lugares donde, generalmente, las maquinas pulidoras no llegan.

Una vez finalizado el pulido, es necesario que realicemos una limpieza sobre el suelo que nos permita eliminar todo el polvo. Con la superficie limpia, es momento de colocar una capa protectora de cera o de un producto vitrificador.

Cuando ésta este seca, daremos una mano de barniz especial, del que colocaremos una segunda mano, 24hs después de la primera de ellas.

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