7 propósitos para una casa más verde este 2017

Apostar por lo ecológico, evitar el gasto energético inútil y apostar por productos con menor gasto deberían ser algunos de los propósitos que te plantees este 2017.

vivienda ecologica

De los gastos domésticos relacionados con la calefacción y de cómo ahorrar en ellos hemos estado hablando estos días en Vivir Hogar. Sin embargo, hoy quiero proponerte algo más llamativo, algo que esté más relacionado con todos esos propósitos de año nuevo que nos solemos prometer a nosotros mismos cuando comienza el 2017. Está claro que los clásicos siempre van a ser adelgazar, dejar de fumar, ir al gimnasio o leer más. Pero ¿puede haber propósitos para el hogar? ¡Claro que sí! Nosotros hoy queremos apostar por los que conviertan tu casa en un poco más verde.

Ya hace un tiempo que las casas ecológicas son una tendencia. Sin embargo, no hace falta que la tuya se convierta en una para conseguir el objetivo final. No hay que desmontarlo todo. Pequeñas acciones también te pueden convertir en un usuario más verde, y a tu vivienda en una un poco más ecológica. Los que te vamos a mostrar a continuación están ordenados de menor a mayor dificultad. La idea es que cada uno de nuestros lectores haga lo que esté en su mano para convertirse en alguien un poco más preocupado por el medio ambiente en su hogar. ¡Y si los cumples todos, tendrás un 2017 realmente verde!

7 ideas para apostar por lo ecológico en casa

Ser más ecológico no implica llenar la casa de aparatos tecnológicos y rehacerla de arriba a abajo. Hay muchos pequeños pasos que se pueden dar para poder apostar por un hogar un poco más verde. A continuación te planteamos algunas ideas que seguro te vienen muy bien para empezar el 2017 con una mayor conciencia en tu hogar. ¿No crees?

  1. Ahorremos agua. No solo se trata de evitar excesos en la factura, que también. Hay que ser consciente de que el agua es un recurso realmente limitado en el planeta. Por eso, hay que apostar siempre que podamos por las duchas en lugar de los baños, por fregar la loza en una bañera, o por poner la lavadora llena. Son cosas muy fáciles que, en lo cotidiano, supondrán un importante cambio en tu hogar.
  2. El agua del grifo es buena. Si el agua del grifo es potable, es una tontería que no la bebas. De hecho, si quieres puedes comprar aparatos para filtrarla fácilmente. Estarás ahorrando mucho dinero porque el agua embotellada no sale barata. Además, te ahorrarás el esfuerzo de traerla desde el súper. Al mismo tiempo, conseguirás reducir un montón de residuos de plástico al medio ambiente. Y ya por último, apostarás por tu salud porque algunos estudios dicen que no es demasiado bueno apostar por el plástico.
  3. Evita limpiar con productos desechables. El papel de cocina, o las toallitas, pueden ser algo realmente cómodo. Pero ¿has pensado alguna vez cuántos desperdicios están generando? ¿Y has echado la cuenta del gasto total frente a métodos re-utilizables? Se trata de una apuesta no demasiado compleja a la que puedes acostumbrarte. Además, si quieres ir un poco más allá, aprovéchate de los remedios naturales para limpiar.
  4. Instalar aireadores. Los grifos que tienen aireadores dan la impresión de que el agua tiene más potencia. Esto hace que gastemos menos agua. La inversión es realmente pequeña y no tienes porque hacerla en todos los grifos a la vez. Plantéatelo como un propósito para todo el año y comienza a cambiar aquellos a los que les sacas más partido, porque te permitirán un ahorro mayor.
  5. Deshazte del correo basura. Seguro que tienes un montón de correspondencia en el buzón que no te sirve de nada. Aunque son muchas las empresas que ya han apostado por lo electrónico, sé pro-activo y renuncia a la factura en papel si realmente no te sirve para nada. Si lo hacemos todos, habrá un montón de árboles menos que talar.
  6. Apuesta por las bombillas LED. Las que menos consumen del mercado son estas bombillas. En realidad, antes costaban mucho, pero ahora se han vuelto cada vez más asequibles. Por eso, como propósito de 2017 te propongo que las vayas cambiando poco a poco.
  7. Aisla tu casa. Dije que dejaba para el final lo más complicado. En realidad, no lo es tanto, pero sí implica una reforma y un gasto mayor. Aislar la casa cambiando las ventanas por unas de cristal doble, las puertas por unas que mantengan el calor, y tapando con distintos productos los huecos por los que entra el frío ayuda y mucho a gastar menos energía para calentarla y enfriarla. Y eso, no solo se nota en la factura, sino también en el medio ambiente.
Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...