Lo que deberías saber sobre los alimentos orgánicos

Los problemas en el etiquetado encendieron las alarmas sobre la distribución de productos orgánicos. Por ello EEUU ha propuesto aumentar los controles para evitar los fraudes.

asi es el fraude los alimentos organicos

Comer de forma sana es una tendencia en auge por estos días, lo que suele estar asociado a una ingesta de comestibles libres de conservantes, saborizantes y colorantes artificiales. Sin embargo, a pesar de  los estrictos controles que deben atravesar estos productos, también se pueden “prestar” para algunos fraudes. Tras los llamados alimentos orgánicos se escudan acciones que han encendido las alarmas de entes reguladores.

La compra de alimentos orgánicos suele incrementar su valor en el mercado considerablemente, aunque se haga sin tener la certeza de estar adquiriendo un producto “natural”. Así lo demostró un estudio realizado en 2017, donde se reflejó que millones de kilos de soja y maíz, provenientes de Europa del Este, fueron etiquetados como tal, con lo cual se elevó sustancialmente su precio.

Durante la evaluación, que fue divulgada en diversos medios de comunicación, se determinó que el cargamento superó el precio de los bocados que sí eran orgánicos de origen. Y si unos 36 millones de kilogramos de soja no orgánica pudieron viajar a distintas partes del mundo, sin ser detectada la diferencia, implica que hay inconvenientes que resolver para evitar los fraudes.

La realidad de lo orgánico

Es bien sabido que la producción de alimentos orgánicos se realiza utilizando técnicas amigables con la naturaleza y regulando la aplicación de fertilizantes, pesticidas, herbicidas y otro tipo de químicos sintéticos.

De igual modo, se limita el empleo de hormonas sustancias que promuevan el desarrollo artificial de los animales y cultivos. En esencia, poseen dosis muchísimo más bajas de residuos tóxicos, pero no son totalmente inmunes. Si hay sembradíos tradicionales cerca, pueden absorber residuos de ellos, así como de la contaminación del ambiente.

No obstante, lo más delicado de este tema, es que se ofrezcan productos orgánicos, cuando realmente no lo son. Por eso se han reforzado los controles que incluyen la identificación de los envases con el logo ecológico de la UE. El mismo no puede ir en productos que posean menos del 95% de ingredientes orgánicos. Quizás esa imagen sea la mejor forma de librarse de las “estafas”.

Beneficios

Al comer productos orgánicos la exposición a los residuos tóxicos es menor, y se evitan condiciones de salud como cefaleas, debilidad en el sistema inmunológico, alergias, afecciones en la piel, envejecimiento prematuro y malformaciones de nacimiento, por mencionar algunas. Pero lo más importante es mantener las normas de higiene y un buen patrón alimentario.

Lavar las verduras y frutas es esencial, pues reduce la cantidad de pesticidas. También hay que disminuir la ingesta de azúcar, elevar el consumo de pescado y elegir alimentos más frescos, en lugar de los procesados.

Regularización

Como se dijo antes, tan solo se permite que un 5% de ingredientes no orgánicos estén presentes en la producción de comestibles orgánicos. Las sustancias usadas deben aparecer en la “lista nacional” estadounidense, por haber sido tipificadas como de consumo seguro para los humanos y de menor impacto para el medio ambiente.

Por este motivo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA por sus siglas en inglés, aplicará una nueva medida para prevenir y detectar fraudes en el cultivo de alimentos orgánicos. Para Jennifer Tucker, parlamentaria asociada al Programa Orgánico Nacional de América, esto se basa en la confianza al productor.

La planificación incluye trazar un plan de cadena de suministro en todo el mundo, para evitar los “puntos ciegos”. Asimismo, la funcionaria destaca la importancia de establecer castigos al nivel del crimen. Para la USDA, los puntos focales serán mejorar la capacitación del personal, el monitoreo y las visitas de inspección no anunciadas.

Más o menos

El cultivo de alimentos orgánicos exige mayor atención a la calidad, pues su crecimiento es un poco más lento y, en algunos casos, el resultado de la producción es menor. De allí que suelen ser más costosos. En este grupo destacan frutas como cerezas, fresas, manzanas, frambuesas, peras, albaricoques, nectarinas, duraznos, uvas, tomates y plátanos. Adicionalmente, espinacas, apios, papas, pimientos verdes y rojos, y más.

Estimaciones sugieren que quien come más alimentos y bebidas orgánicas resta la presencia de al menos 12 pesticidas en su organismo. Sin mencionar, que contienen gran cantidad de nutrientes esenciales que favorecen las funciones orgánicas. Una de sus desventajas podría ser el poco tiempo de durabilidad, en relación a otros comestibles que cuentan con conservantes, la reducida comercialización en algunos lugares, el reducido apoyo a la agricultura ecológica en diversas regiones del mundo, y la falta de estrategias que los hagan más sostenibles desde el punto de vista ambiental, pero también económico. Un avance en todos estos aspectos podría incidir positivamente en su consolidación.

Pese a todo ello, los alimentos orgánicos continúan siendo los más recomendados para cuidar la salud. Asegúrate de comprar aquellos envasados, que contengan sellos de calidad, y provengan de empresas reconocidas y con respaldo. Y por qué no, haz tu propio huerto urbano ecológico.

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