El rico dulce de higos casero

Los higos son una fruta fresca y rica en vitaminas que favorecen el cuerpo. Comerlo solo es una gran idea, pero aprovecharlo para elaborar un delicioso postre es también una gran opción. Toma nota de esta receta

Higos caseros en dulce

Fuente: saboreandoencolores.com

Envuelto en una dulce fragancia, el higo es conocido por sus múltiples cualidades. Es laxante, diurético, expectorante y sacia el apetito. Aunque lo más recomendable es comerlo al natural, puedes animarte a preparar un rico dulce de higos casero. Es una receta sencilla que puedes adaptar a diversas presentaciones, ya sea para una merienda en familia o un almuerzo elegante con colegas o compañeros de trabajo.

¿Cómo hacer un dulce de higos casero?

La facilidad de su elaboración y los pocos ingredientes que necesita, convierten al dulce de higo en una opción predilecta, especialmente para los inexpertos en repostería. A eso se suma su inigualable sabor, que conquista a casi todos los paladares. Toma nota y haz tu mejor versión del rico dulce de higos casero. 

Ingredientes:

  • 1kg de higos
  • 500 gr de azúcar o edulcorante si así lo prefieres.
  • 300 mililitros de agua
  • Zumo de medio limón
  • 2 clavos de olor.
  • Envase de vidrio para almacenarlo

Elaboración

Limpia y pela cada higo con cuidado. Pon todas en un caldero, vierte agua y asegúrate de que queden cubiertos. Deja hervir por ¼ de hora. Gradualmente agrega el azúcar y remueve. Repite con el zumo de limón y los clavos. Mezcla bien, cocina hasta que espese y retira las semillas de la fruta. Comprueba que tenga buena consistencia, así como un tono acaramelado antes de retirar del fuego. Esto puede suceder en 20 minutos.

Higieniza los envases con sus respectivas tapas. Busca una olla de gran tamaño y pon agua a hervir, siempre revisando que queden cubiertos los recipientes. Cuando la cocción haya acabado y el dulce esté frío, vacía en los recipientes y tápalos. Cerciórate de que los bordes queden limpios. Para prolongar su duración, déjalo en baño de maría por diez minutos. Retira y deja enfriar en un lugar fresco durante 12 horas. Aquellos frascos que tardes en consumir ponlos en espacios oscuros. Así durarán por meses. Después de abrir uno tendrás que refrigerarlo. De ese modo se mantendrá por 30 días.

Los higos en el menú

El higo puede acompañar al berro, la escarola, la rúcula, la espinaca y las setas. Con cebolletas y ajo tienen un gusto exquisito. También quedan de maravilla con pan, tofu o frutos secos. ¿Quieres resaltar su sabor? Especias como pimienta, salvia, romero, hierbabuena, cebollino u órgano serán las mejores opciones.

Los higos frescos pueden ingerise solos entre comidas o como parte de un apetitoso postre. Podrás experimentar con tartas y canapés. Incluso, puedes mezclarlos con lechuga en una suculenta ensalada. Las cebollas caramelizadas con una salsa de higos fascinarán a tu familia y amigos.

Si te gusta la fruta te interesará saber que su alto contenido en fibra regula las cantidades de glucosa y colesterol en el torrente sanguíneo. De igual manera, puede prevenir cáncer de colon. Además, puede ayudar a disminuir el apetito y a controlar tu peso. Tres raciones tienen apenas 70 cal.

Asimismo, el higo beneficia el sistema nervioso, mientras cuida del músculo-esquelético. Posee polifenoles que actúan como antioxidantes y favorecen el funcionamiento del sistema digestivo y el corazón.  Asimismo, el higo es una fuente de hidratación natural, pues se compone de 80% de agua. Además aporta vitaminas B1, B2, B3, A y C, además de hierro y calcio. Menos del 20% está representado por carbohidratos, glucosa, fructosa y sacarosa.

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