Recetas con solomillo de cerdo

El solomillo es uno de los bocados preferidos de la cocina de calidad. En este artículo se presentan dos recetas, en este caso de solomillo de cerdo, una de ellas con cebolla confitada, la otra de brochetas con solomillo, manzana y salsa de ciruelas pasas.

Solomillo de cerdo para relamerse

El solomillo está considerado como una de las piezas de carne más preciadas en la cocina. Procede de la parte lumbar del animal, alojado entre las costillas inferiores y la columna vertebral, encima de los riñones y debajo del lomo bajo, de ahí el nombre de so-lomillo. Tiene forma cónica, redondeado en un extremo y más puntiagudo en el otro. Su tamaño dependerá del animal que proceda, vacuno o porcino; en otros animales el músculo es tan pequeño que no se despieza separadamente.

Las recetas que te vas a encontrar corresponden, mayoritariamente, a solomillo de cerdo, entre otras cosas porque sale más económico, pero consiguen un acabado de una calidad semejante a la de la carne de ternera. Pero también podrás hacer gran parte de la recetas de solomillo de cerdo con el solomillo de ternera, eso si, tendrás que respetar los distintos tiempos de cocción de la carne.

Solomillo con cebolla confitada

Te presento la receta para tres personas, que requiere sólo un solomillo, si sois más sólo tienes que multiplicar. Necesitas, por lo tanto, 1 solomillo de cerdo, 2 cebollas grandes, 1 vaso de vino blanco, aceite de oliva, sal, azúcar y 2 ajos. Una sartén grande y otra más pequeña y una fuente para emplatar el resultado.

Pon en la sartén grande un poco de aceite de oliva, pero sin que sea escaso y déjalo a fuego lento, mientras vas cortando las cebollas por la mitad y después en tiras finas como en juliana. Cuando ya las tengas así, las echas a la sartén con un poco de sal, las revuelves para que se empapen en el aceite, cubres la sartén con una tapadera que deje salir el vapor y dejas que se vayan haciendo a fuego lento, moviéndolas de vez en cuando para que no se queden pegadas. Mientras, prepara un vaso de vino blanco y disuelve en él dos cucharas soperas de azúcar y lo añades poco a poca a la sartén donde se está pochando la cebolla hasta que adquiera un tono dorado transparente, sin dejar que se seque.

Puedes ir limpiando de grasa el solomillo y en una sartén de su tamaño poner un poco de aceite de oliva y un par de ajos pelados pero enteros, cuando estén dorados, sin llegar a dejar que se quemen, los retiras de la sartén y pones en ella el solomillo entero y sazonado, lo marcas bien por todos los lados y dejas que se vaya haciendo a fuego medio, durante ocho o diez minutos, dándole la vuelta cada cierto tiempo.

Acertar cuando está cocinado el solomillo es lo más complicado en esta receta, pues requiere un punto medio: ni muy pasado, ni poco hecho. Con la práctica le irás cogiendo el tranquillo. Un truco que yo utilizo es sacarlo de la sartén cuando pienso que ya está hecho y abrirlo un poco por la mitad, si veo que todavía le falta mucho, lo pongo de nuevo en la sartén.

Si considero que ya está hecho o casi hecho, lo voy cortando en filetes (a lo ancho no a lo largo) de un centímetro de grosor. El solomillo siempre quedará más pasado en el exterior y menos en el centro, pero si todavía me parece que están un poco crudos les pongo en la sartén, así cortados, y les doy una vuelta y vuelta rápida, para retirarlos definitivamente.

Para emplatar (aunque en este caso se trata más bien de “enfuentar”), pon la cebolla confitada con su salsa ocupando todo el fondo de la fuente o plato grande, coloca encima de ella, en el borde, los filetes y adorna el centro con unas rodajas de tomate al natural. Por encima de todo ello puedes echar, si quieres, el aceite sobrante de freír el solomillo. La presentación resulta atractiva y colorista. El sabor y el contenido ni te lo cuento.

Brochetas de solomillo

Para esta receta vas a necesitar: 1 solomillo de cerdo, 1 manzana roja, 4 lonchas de bacon, 6-8 cebollitas mini, 1 pastilla de concentrado de carne, 1 vaso de vino tinto, 6-8 ciruelas pasas, un poco de mantequilla, aceite de oliva, sal y pimienta. Una cazuela y una sartén.

  • Paso 1: empieza cortando las cebollitas en cuartos y ponlas a dorar en una cazuela con aceite y sal. Cuando empiecen a tomar color, incorpora las ciruelas pasas sin hueso, la pastilla de concentrado de carne, el vaso de vino tinto y un chorrito de agua. Cocínalo durante unos 12 minutos y deja que reduzca. Finalmente añade la mantequilla para darle brillo.
  • Paso 2: mientras tanto, puedes ir cortando la manzana en dados grandes y saltearlos en una sartén con un poco de aceite. Igualmente, trocea el solomillo también en dados y salpimienta. Enrolla cada dado de solomillo en un trocito de bacon, algunos puedes dejarlos tal cual.
  • Paso 3: ensarta ya en unas brochetas alternando dados de solomillo con bacon o sin él, con dados de manzana, alternativamente, y cocínalas a la plancha en una sartén con unas gotas de aceite. Y a emplatar las brochetas regándolas con la salsa. Seguro que se acaban.

Después de leer estas recetas ya solo te queda ir al mercado, comprar el mejor solomillo y ponerte manos a la obra. Seguramente la primera vez no te queden perfectas, pero con el tiempo y con la práctica irás mejorando. Ya me contarás…

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