Tarta de Chocolate al aroma de Cerveza Negra


Hoy os presentamos toda una sorpresa para todos aquellos que no saben cómo conciliar dos de las pasiones de muchos de nosotros: la cerveza y los postres dulces. Si bien es verdad que en el mercado tenemos cervezas con un toque dulce que pueden ser ideales para acompañar postres, como Witekerke Rosé u otras con sabores frutales, en este caso la cerveza no acompaña a la tarta, sino que forma parte de ella. ¡Ah, y es apta para todos los públicos! (El alcohol se evapora a la temperatura de 70 ºC, y como la receta indica que se debe calentar la cerveza, el resultado final (el bizcocho) no lleva alcohol, así que lo pueden tomar los pequeños de la casa).

Os damos los ingredientes para el bizcocho:

-250 mL de cerveza negra (puede ser Guinness o cualquier otra cerveza negra como Mahou Negra, por ejemplo)
-250 g de mantequilla o margarina
-75 g de cacao puro en polvo desgrasado
-400 g de azúcar (un poco menos si no os gusta demasiado dulce)
-140 mL de nata líquida para montar (mín. 32% de materia grasa)
-2 huevos
-1 cucharadita de azúcar vainillado
-250 g de harina de repostería
2 cucharaditas y media de bicarbonato

Y para el recubrimiento (hay quien lo llama frosting):

-300 g de queso crema
-150 g de azúcar glacé
-360 mL de nata líquida para montar (mínimo 32% de materia grasa)

Modo de preparación:

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Calentamos en un cazo la cerveza con la mantequilla, removiendo continuamente y teniendo cuidado de que no llegue a hervir, y retiramos del fuego cuando la mantequilla se haya disuelto perfectamente.

Por otro lado mezclamos en un recipiente grande el cacao, al azúcar, el azúcar vainillado, la harina y el bicarbonato (los ingredientes sólidos) hasta que sean indistinguibles (color uniforme).

Aparte diluimos los ingredientes líquidos: batimos los huevos con la nata hasta que esté suficientemente mezclado y añadimos la cerveza que habíamos calentado con la mantequilla, volviendo a remover hasta incorporarlo todo.

Hecho esto agregamos la mezcla de sólidos a la de líquidos y removemos con espátula o cuchara de madera hasta que se forme una crema líquida.

Untamos un molde desmontable con mantequilla y espolvoreamos con harina para que no se pegue. Echamos la mezcla en el molde y horneamos a 180 ºC durante 50 minutos aprox. Este tiempo depende del tipo de horno y de la altura a la que situemos el molde. Para asegurarnos de que está hecho pincharemos con un palillo o palo de brocheta en el centro del bizcocho, y si sale limpio, ya podemos apagar el horno. En cualquier caso, para conseguir que esté esponjoso, nunca abriremos el horno antes de los primeros 15 minutos de cocción. Luego dejamos enfriar, desmoldamos y reservamos.

Preparamos el recubrimiento o frosting: con una batidora de varillas (o a mano) montamos la nata que debe estar muy fría. Unos segundos antes de terminar de montar la nata añadimos el azúcar glacé y cuando esté firme, mezclamos con el queso crema con movimientos envolventes para evitar bajar la nata.

Para montar la tarta vamos a disponer encima del bizcocho (que habrá quedado muy oscuro) el recudimiento o frosting de manera que caiga por los laterales como si de la espuma de la cerveza se tratase.

Recomendaciones: para hacer el montaje es mejor que el bizcocho esté frío (se puede meter un par de horas en la nevera) para que la nata no se derrita al entrar en contacto con él. Además la conservación siempre será en frío (menos de 5 ºC) para evitar intoxicaciones alimentarias.

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