Tarta de Santiago, suavidad y tradición en cada mordisco

Si no puedes viajar hasta Galicia y probar su típica tarta de Santiago, ¡Hazla tu mismo!

Para hoy, una receta suave, dulce y tradicional: la tarta de Santiago, un plato típico de la cocina gallega que enamora a todo aquel que la prueba. Puedes encontrarla en las pastelerías de todo Galicia durante todo el año, aunque son más típicas durante los meses de julio y agosto ya que el 25 de julio es el día de Santiago Apóstol. Si no tienes la oportunidad de viajar a la región y te apetece comerla, ¿Por qué no intentas hacerla tú mismo?

Tarta de Santiago:
Ingredientes (Para 10 porciones):
-250 gr. de almendra molida cruda
-250 gr. de azúcar
-5 huevos
-Ralladura de limón
-Canela
-1 cucharada de azúcar glasé
-Mantequilla

Preparación:

La base para preparar una buena tarta de Santiago está en sus ingredientes. La elaboración de esta tarta no es complicada, por lo que el secreto de su éxito anida en la utilización de productos de primera calidad. Así, por ejemplo, utilizaremos una variedad de almendra molida acorde con la receta, entre las que encontramos la de Mollar, la de Mallorca y la de Marcona, entre otras. Una vez elegidos los ingredientes más adecuados podemos empezar con la preparación.

Tarta de Santiago casera.

Ponemos a precalentar el horno a unos 200 ºC. Después, cogemos un bol y le echamos el azúcar, la almendra molida, media cucharada de canela y la ralladura de un limón. Mezclamos todos los ingredientes y añadimos los cinco huevos que teníamos preparados, volvemos a mezclar con una espátula. Ahora, cogemos un molde de unos 20 cm de diámetro y lo untamos con mantequilla (para que la tarta no se pegue); vertemos la masa que habíamos preparado y lo metemos en el horno. Bajamos unos grados la temperatura a la que lo teníamos (a unos 150ºC) y dejamos que se haga durante 50 minutos. Cuando veamos que la tarta empieza a dorarse la sacamos del horno y dejamos que se enfríe ya que si la desmoldamos caliente es muy probable que se nos rompa. Pasados unos minutos y con la tarta ya fría, la sacamos del molde. Es el momento de espolvorearle el azúcar glasé.

Para este último paso podemos añadirlo sin ningún tipo de ornamento y presentar la tarta blanca, o dibujar en un papel la cruz de Santiago, recortar su interior y ponerlo encima de la tarta. Después espolvoreas el azúcar glasé y quitas el papel ¡verás que tarta más bonita! Puedes servir esta tarta tanto como postre, como desayuno o merienda, con un café con leche ¡está riquísima!

Foto por jlastras en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...