Cómo preparar una cita romántica en casa

Si vas a recibir una cita romántica en casa y quieres causar una buena impresión en tu acompañante, sigue todas estas claves para conseguir un ambiente perfecto. ¡Triunfarás!

cena

¿Tenéis una cita romántica con alguien? ¿Esa cita la vais a preparar en casa y estáis nerviosos por que no queréis que falle ningún detalle? En este artículo vamos a repasar las claves básicas para triunfar una noche tan importante como la primera cita. Muchos pensarán que para un comienzo nada mejor que un buen restaurante, pero no siempre podremos elegir ni siempre será la mejor opción. Si queréis un ambiente acogedor, preparado por vosotros mismos, donde existe la armonía y la privacidad necesarias, entonces es hora de ponerse manos a la obra.

Claves para una primera cita

Preparación: No dejéis nada para el último momento. La improvisación puede arruinaros la cena o la decoración, y si para arreglarlo tenéis que ausentaros unos minutos eso puede enfriar el ambiente, así que aseguraros de tenerlo todo al alcance sin que tengáis que abandonar a vuestro acompañante muchos minutos.

Una buena limpieza: El primer paso que debéis dar para una buena preparación es dejar una casa más o menos impecable, al menos aquellas estancias por donde se moverá vuestro acompañante: recibidor, pasillo, cuarto de baño, salón… Es hora de limpiar esos ladrillos que siempre dejamos para más tarde, de arreglar los desperfectos más tontos, de pasar el trapo por las zonas más altas y de renovar todos nuestros ambientadores. La limpieza es algo personal y dependerá de cada uno de nosotros lo que queramos priorizar, pero, si no queréis dar una mala impresión, ¡que se noten esas manos milagrosas!

Una decoración elegante: Dependerá mucho de la persona invitada, de nuestro gusto personal y del tipo de encuentro que sea, pero hay clásicos que nunca mueren: la iluminación, por ejemplo, luces tenues y velas sobre la mesa son detalles que siempre generan buen ambiente y buena confianza. Después repasad que vuestro alrededor esté todo en orden: libros bien apilados, cuadros rectos, mobiliario bien colocado, y esas cositas que dicta toda intuición.

Una mesa perfecta: Al final, toda la conversación se desarrollará durante la cena, así que el espacio más cuidado debe ser la mesa donde vayáis a sentaros. Si queréis que se note que os importa esa cita, recurrid de nuevo a la elegancia: una mantelería de hilo fino, cubertería de plata, una vajilla idéntica para ambos, unas copitas de champán (si es de vuestro gusto) y una ambientación más o menos selecto, en función de la edad y el estrato social de vuestro acompañante.

Tópicos románticos para una buena decoración: Las velas, el champán, un jarrón con flores sencillas como una rosa o un clavel, algún detalle que le encante a la otra persona, una melodía suave de fondo… ¡Seguro que se os ocurren cosas! ¿Quizás algún regalito para el final de la cena? Eso sí, que nada de todo esto suponga demasiada formalidad o frialdad a la cena, sino que sirva como una especie de preámbulo de confianza para amenizar una conversación amena y divertida.

El ambiente que rodea la mesa: La mesa es importante, pero también todo el espacio donde está inmersa. No será lo mismo preparar una cena en el salón que en una terraza bajo el cielo estrellado, eso ya dependerá de vuestras posibilidades, pero tened en cuenta al menos que siempre podéis arrastrar la mesa hacia algún rincón más romántico o especial que el que normalmente ocupa en el centro del comedor.

¿Y qué hay de la cena?

Hay personas que dirán que ésta es la clave principal del éxito en una cena de este tipo, aunque yo diría que solo es un factor más que suma. Así que hay que cuidarlo: si no sois muy manitas, podéis pedir comida para llevar y adornarlo en casa, y si os atrevéis con la cocina entonces podéis empezar a pensar receta tradicionales o creativas. Estaría bien que contuviera alimentos afrodisíacos como un buen postre de chocolate.

Una entrada con canapé o ensalada, un plato principal con pescado o carne con su original guarnición y algo de fruta y chocolate para el postre es un menú tipo muy sugerente. Si sois amantes del vino, haz una buena elección: vinos blancos para pescado y vinos tintos para carnes. En general, debe ser una cena ligera y delicada, con más detalles que cantidad, y alimentos que gusten por su calidad y sabor. Esos pequeños detalles crearán el clima ideal para vuestra cita en casa, y lo más importante es que pongáis todo el cariño y empeño que requiere el encuentro.

Por supuesto, que no os falte una buena presencia, apagad los móviles si es posible durante la cena y dejad que fluya una conversación amena y romántica donde, ahora sí, la improvisación creará los mejores momentos. Que no falten los buenos chistes y algún que otro cumplido.

¿Listos para triunfar?

FOTO: Tadeusz Wejkszo

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