Consejos para hacer de tu oficina un espacio agradable

El lugar de trabajo debe caracterizarse por el pragmatismo, pero sin descuidar el confort y la calidez

¿Por qué es tan importante mantener nuestro espacio de trabajo aseado y bien dispuesto? Simple y llanamente por una cuestión de imagen corporativa de cara a los clientes y, lo que es más importante, debido a que la comodidad de los trabajadores suele ser directamente proporcional a su productividad. Es más, en la oficina pasamos muchas horas al día, con lo cual es capital que ésta sea funcional al máximo pero también acogedora. Todos tenemos claro que el desorden es el peor enemigo de una oficina, con lo cual armarios, cajones, estanterías y archivadores deben ser nuestros aliados esenciales. Sin embargo, no nos engañemos… el mobiliario de oficina no se caracteriza precisamente por constituir la cumbre del diseño, sino que lo que de él se espera es perdurabilidad y el pragmatismo. Esta primera idea nos sirve para introducir una máxima indispensable: en una oficina ningún mueble debe estar ahí porque sí. Debemos disponer el espacio de tal manera que cada uno de los elementos sirva para algo, pues una oficina no es un salón o un café.

Luz natural, una aliada en nuestra oficina.


Una vez asumida la premisa de la utilidad, no podemos dejar de incluir determinados accesorios que den al lugar un plus de personalidad y calidez. Sin cuadros, plantas, macetas, pósters, cortinas, espejos… el espacio nos podrá parecer demasiado aséptico. Las flores y plantas, por ejemplo, aportan vitalidad al ambiente, mientras que cualquiera de los complementos antes mencionados puede servirnos para dar un poco de estilo al lugar de trabajo. Algo que nunca está de más. En este sentido es importante planificar cómo queremos pintar las paredes. Nuestra recomendación es emplear el tradicional y efectivo blanco, porque es el que más armonía atrae en cualquier lugar. Sin embargo, y para huir de la monotonía, siempre es interesante pensar en pintar una pared de un color distinto y romper con lo monocromático. La gama de los verdes y los azules no suelen alterar el ánimo, aunque los tonos violetas o negros también son muy utilizados en los negocios.También se pueden utilizar elementos como las sillas o las cortinas para introducir colores intensos que marquen la diferencia.

La iluminación es otro de los puntos más importantes, puesto que de ella va a depender gran parte de nuestro confort. Se recomienda mantener el equilibrio perfecto entre luz natural y artificial, no abusando de ésta última. Siempre será un punto a nuestro favor que la iluminación provenga de luces fluorescentes insertadas en el techo, pues las lámparas consumen más energía y además hacen que el espacio se perciba más reducido. De este modo, junto con la iluminación es importante mantener el orden y concierto de los elementos que componen la oficina… no podemos mantener un lugar de trabajo en perpetuo desorden (aunque éste pueda producirse durante el estrés de la jornada) pues los clientes y nosotros mismos tendremos un sentimiento de caos que no suele beneficiar en nada  ala productividad.

Foto por Chris Meller en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...