Haz que tus toallas siempre estén suaves con estos trucos

Si deseas que tus toallas estén suaves entonces debes aplicar estos excelente trucos

trucos para que tus toallas siempre esten suaves

Las toallas siempre serán esenciales, y no hay como sentir su suavidad… Sí, es justamente eso lo que todos queremos sentir cuando nos secamos después del baño o cada vez que nos secamos las manos. Estas son situaciones que eventualmente, se ven frustradas cuando tus toallas están muy mojadas, cuando el pasar por la lavadora o la secadora las deja ásperas, en fin, este tipo de telas son bastante sensibles y por ello requiere de ciertos cuidados para que conserven la suavidad que les caracteriza.

Aquí te daremos algunas sugerencias para que siempre conserven la suavidad que tanto nos encanta (especialmente en los días fríos).

Tus toallas y sus cambios

A medida que pasa el tiempo, el uso y el lavado constante, hace que tanto tus toallas como el resto de tu ropa se vayan desgastando, perdiendo la suavidad y el colorido que tenían al principio. En el caso de las toallas, muchas veces se comete el error de dejarlas en el baño, pero esto solo hace que tanto el baño como la toalla, adquieran un olor desagradable, que incluso puede llegar a impregnarse en la piel; incluso, es de los primeros factores para que pierdan suavidad y se sientan ásperas.

Como muchas situaciones, el desgaste natural de las toallas también puede prevenirse, y lo mejor con remedios y soluciones caseras, pues los productos puedes conseguirlos fácilmente y forman parte de tu cotidianidad: el vinagre.

La magia del vinagre

El vinagre es un producto que por lo general tenemos en casa y que curiosamente, es muy útil para diversas aplicaciones, más allá de su uso culinario en ensaladas y otras preparaciones. Su composición química, le permite al vinagre ser un ingrediente multifuncional, llegando a ser eficaz en la limpieza del hogar (por ejemplo para limpiar vidrios, limpiar y desinfectar baños y cocinas, entre muchos otros usos).

Aunque no todo queda allí, también se ha comprobado que el vinagre puede ser empleado para lavar las prendas, llegando a ser un añadido eficaz para asegurar la suavidad de la ropa y las piezas de lencería.

Uno de los métodos de utilización, es que las pongas en un envase con agua fría, un chorro de limón y algunas medidas de vinagre, de acuerdo a la cantidad de piezas que lavarás. Seguidamente, pon dentro del envase tus toallas u otras piezas, las cuales deberás sumergir durante alrededor de media hora, en dicho plazo de tiempo debes dar vueltas a las piezas para que éstas absorban bien la mezcla.

Luego solo deberás enjuagar tus toallas empleando agua fría para que elimines el olor y los restos de vinagre y limón. Lo último que debes hacer es llevar tus toallas a la lavadora y programarla según tus necesidades, para que realice el lavado tradicional. En caso que no cuentes con vinagre, puedes reemplazarlo por amoníaco.

Incluso puedes usar el vinagre para eliminar cualquier tipo de mal olor en tu lavadora. En este caso, deberás dejar tu lavadora vacía y configurarla para que para que realice un lavado con agua caliente y de larga duración. Este es un método bastante práctico que cada cierto tiempo puedes realizar o en caso que luego de un lavado quede mal olor concentrado en su interior. Así te aseguras que la ropa no se deteriore o huela mal, y por supuesto, obtendrás el mismo olor a nuevo que tenía tu lavadora cuando la llevaste a casa y la estrenaste.

Otros métodos prácticos               

1) Los primeros lavados de tus toallas omite el suavizante de ropa, luego de al menos su tercera lavada, ya puedes añadir este tipo de detergente. Asegúrate que los productos que uses sean suaves y eviten la transferencia de colores.

2) Procura lavar las toallas por separado y con las cantidades justas de jabón y suavizante, de lo contrario estos productos se adherirán a la tela y las fibras quedarán apelmazadas.

3) Para lograr que tus toallas estén siempre suaves, es aconsejable que no las pongas al sol, ya que entonces no funcionará el método del vinagre que te comentábamos anteriormente. Lo mejor es que una vez las saques de la lavadora, las lleves a la secadora y le pongas baja temperatura. Aunque si no tienes este electrodoméstico, o tienes una filosofía ambientalista, puedes poner tus toallas en un lugar abierto y a la sombra para que sequen con el aire libre, recuerda que el sol no es compatible para secar ciertos tipos de prendas.

4) No planches tus toallas, recuerda que durante este proceso reciben vapor y al guardarse, pueden crear olor de humedad.

5) No recargues la lavadora, deja que tus toallas puedan moverse fácilmente dentro del tambor, así se lavarán mejor.

6) Cuando las saques, sacúdelas para que recuperen su forma.

7) Procura que siempre estén secas, si tu baño es poco ventilado, ponlas a secar en una zona a la sombra donde reciba corriente de aire para que seque naturalmente y no tengan mal olor.

No dejes de probar estos consejos, ¡Notarás los cambios en tus toallas!

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