Mantenimiento de los radiadores

Los días más cálidos comienzan a llegar en Europa, y la necesidad de utilizar la calefacción se hace cada vez más prescindible. Sin embargo, el hecho de que los radiadores dejen de ser utilizados no quiere decir que debamos olvidarnos definitivamente de él hasta el próximo invierno, por lo menos no en primera instancia. Lo mejor es realizar algunas cosas que nos permitan dejarlo como nuevos, e integrarlos mejor a la decoración primaveral.

Mantenimiento de los radiadores

Antes de dejar de usar definitivamente los radiadores es importante que los purguemos. ¿Cómo lo hacemos? Sencillo. Eliminando el aire que circula por las tuberías abriendo esa pequeña llave que encontraremos en uno de los costados del artefacto. Eso nos permitirá un pleno rendimiento cuando tengamos que volver a utilizarlo.

Pero además de eso, también debemos limpiarlos. Para eso utilizaremos un cepillo especial que nos permita alcanzar todos los pequeños recovecos que tienen los radiadores.

Si lo que sucedió es que vuestro radiador se oxidó, entonces lo mejor es solucionar ese problema. Por suerte hacerlo también es una tarea sencilla. Lo primero que tendremos que hacer es frotar las partes oxidadas con un cepillo metálico hasta que se desprendan por completo. Luego pintaremos procurando de utilizar un tipo de pintura que aguante el calor. Aplicándole dos o tres manos, utilizando rodillo de espuma o brocha de buena calidad, el acabado será óptimo.

En este sentido, si buscamos un tipo de decoración más atractiva para los radiadores, siempre podemos utilizar colores divertidos, a juego con la decoración, o realizar  estarcidos con plantillas autoadhesivas o pegar motivos de vinilo de quita y pon.

Con estas pequeñas tareas lograremos que el radiador no desencaje de la decoración general del hogar, aunque más importante aún, conseguiremos que al momento de tener que volver a usarlo se encuentre en optima forma. Ah, cuando necesitemos volver a usar el radiador, no olvidemos  colocar entre el radiador y la pared una lámina metalizada específica. ¿Para qué es eso? Porque al colocar la parte metálica hacia el radiador, pegada con una cinta de doble cara, conseguiremos  que el calor que desprende radiador no se filtre por los poros de la pared, regresando a la habitación. Hacerlo nos permitirá ahorrarnos algunos euros en la factura proveniente de la calefacción.

Fuente: Decoestilo
Foto: Radiador por elfrascodelodio en Flickr

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