¿Por qué un jardín Zen en casa puede ayudar a relajarnos?

Realizar un jardín Zen no resulta muy difícil, es necesario tener en cuenta el por qué son así de simples y secos. Entender la filosofía de estos jardines nos ayudará a crearlo a nuestro gusto. Deberemos encontrar los elementos naturales idóneos para su creación, esos elementos que nos transmitan calma, serenidad y que nos ayuden a meditar.

Para entender porqué un jardín Zen en casa nos puede ayudar primero tendríamos que explicar en qué se basa esta filosofía, ya que no sólo interviene el factor decorativo. La filosofía Zen consiste en la búsqueda del equilibrio entre las formas simples, la austeridad, la sencillez y la armonía. En general, habría que decir que los japoneses buscan en sus jardines expresar la belleza de la naturaleza como si de una obra de arte se tratara, con una gran carga espiritual.

Ryoan-ji, jardín Zen de Kyoto.

En el templo de Ryōan-ji (Kyoto) tenemos uno de los jardines más representativos: El jardín de las Rocas, un jardín Zen con superficie de arena, compuesto de quince rocas (en origen, dieciséis) y grava de color blanco. Según la leyenda el jardinero mostró a su emperador su obra, un jardín Zen con una piedra espectacular, y esté demostró lo mucho que le gustó, sobre todo esa piedra que le había llamado la atención. El jardinero la tiró y le dijo al emperador que lo hacía porque del jardín no debía sobresalir ni un solo elemento. Todos tienen que estar en la misma armonía, para que ninguno quede deslucido.

El mensaje de estos jardines es claro: simplicidad, composición de elementos naturales (como arena, cristales de cuarzo, rocas, velas, conchas, etc.), ausencia de vegetación y un paisaje seco (“kare-sansui”). La arena, principal elemento del jardín Zen, debe cubrir toda la superficie, ya que representa la calma, la tranquilidad, el reposo, la quietud, etc. Todos estos elementos deben infundir paz interior y energía, y deben ayudarnos a conseguir la meditación, que nos llevará a la relajación y a la serenidad.

Una de las ventajas de tener un jardín Zen es que no es necesario que sea demasiado grande, por lo que podemos construir uno en poco espacio de acuerdo a los elementos que nos gustan y que nos infundan más serenidad, tranquilidad y que nos motiven para llegar a la meditación. Para crear tu propio jardín Zen debes tener en cuenta que debe ser simple (pocos adornos) y espacioso de cara a la fluidez.

Un pequeño jardín Zen en casa.

Para su creación debes primero encontrarle un sitio en la casa y decidir qué tamaño va a tener. Si vas a poder ponerlo en el exterior o dentro de casa, y cuál será su tamaño. Debes tener en cuenta que tu jardín Zen está enfocado a la meditación, por lo que debe encontrarse un lugar tranquilo, y si es posible, sin ruidos externos. Los elementos serán el siguiente paso a decidir. Escoger aquellos que más nos gusten nos ayudará a canalizar el estrés diario y a encontrar ese momento de serenidad.

Muchos elementos los puedes comprar, pero ten en cuenta que en la naturaleza hay muchos que también nos pueden ayudar. Si eres de los que les gusta caminar por la playa o la montaña, seguro que puedes encontrar más de uno. Dependiendo de lo grande o pequeño que sea tu jardín Zen, o de si es interior o exterior, deberás tener los siguientes elementos: arena, piedras decorativas, gravilla, conchas y un cajón de madera. Recuerda cuidar la iluminación y no olvides de aplicarle un tratamiento para evitar las malas hierbas. A partir de ahí, la única norma es la que dicte tu creatividad.

Foto por amanderson2 en flickr

Foto por fbueno.net en flickr

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