Puertas que rozan, algunas soluciones

Teniendo en cuenta lo molesto que pueden resultar las puertas que rozan, es una fortuna que existan soluciones tan sencillas a estos problemas, sobre todo sabiendo que es un problema muy común. En este post, algunos trucos caseros para contrarrestar los problemas más comunes en las puertas de madera.

Teniendo en cuenta lo molesto que pueden resultar las puertas que rozan, es una fortuna que existan soluciones tan sencillas a estos problemas, sobre todo sabiendo que es un problema muy común.

Puertas que rozan, algunas soluciones

La primera solución a este inconveniente es apretar las bisagras. Las puertas se descuelgan cuando se aflojan las bisagras debido al uso continuo y el paso del tiempo. De tal modo, lo primero que debemos probar es con apretar los tornillos.

Si estamos solos y necesitamos hacerlo sin ayuda, un truco casero para poder hacerlo es emplear una cuña de madera justo en el canto frontal de la hoja.

La segunda solución posible es lijar la puerta descolgada. Si al ajustar las bisagras el problema persiste, entonces debemos probar con deslizar papel de lija por el canto inferior de la puerta y frotarla de lado a lado.

El truco de la arandela es la tercera alternativa para solucionar el problema. ¿De qué se trata? Simplemente de retirar la puerta e introducir una arandela en el bulón (tornillo grueso) de cada bisagra.

Si nada de lo mencionado hasta ahora funciona correctamente, entonces tendremos que realizar aquello que todos los carpinteros hacen cuando se les encarga la solución a este problema. Me refiero a que no nos quedará otra alternativa que cepillar la puerta. Ese es el nombre que se le da a rebajar la madera ligeramente con la ayuda de un cepillo.

De todos modos, ese no es el único problema que presentan las puertas. Otros son:

Puertas que no cierran

También nos podemos encontrar con puertas que no consiguen cerrarse. Esto es producto de la dilatación y la contracción que sufre la madera con los cambios de temperatura y que hace que con el tiempo la hoja de la puerta se deforme.

En algunos casos, la solución más sencilla a este problema es calzar un cartón detrás de la placa. Lo único que debemos hacer es retirar los torillos e introducir un cartón del tamaño adecuado entre la placa y la puerta.

Puertas que chirrían

Al igual que las puertas que rozan, aquellas que chirrían pueden ser realmente muy molestas. Si no deseamos cambiarlas por una nuevas, siempre podemos sacar un poco el vástago y aplicar grafito en polvo sobre las partes móviles de la bisagra. El polvo se puede conseguir machacando mina de lápiz.

Bisagras que bailan

Este es otro de los problemas más comunes de las puertas, que se produce cuando los tornillos ya no las sujetan, porque el orificio se ha dado de sí. Para solucionar esto podemos retirar los tornillos e introducir tees de golf, con un poco de cola de carpintero. Una vez que no podamos introducirlos más, debemos cerray y lijar los tees, y practicar un nuevo orificio para alojar los tornillos. Es una idea innovadora pero eficaz.

Vía│Decoestilo
Foto│ local louisville

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