Trucos básicos para tener un perro obediente en casa

Nada más placentero que tener un can en el hogar. Estos animales son grandes compañeros, pero para que la relación funcione, debes brindarle una correcta “educación”. Así puedes lograrlo.

Así lograrás que tu perro te obedezca en casa

Cuando decidimos criar a un perro, asumimos la responsabilidad de cuidar a otro ser que nos regalará su fidelidad y cariño. Es de vital importancia que nos tomemos el tiempo para enseñarle un buen comportamiento y entrenarlo para interactuar con otras personas y animales. Hay trucos básicos para tener un perro obediente en casa. 

El éxito de un entrenamiento canino dependerá de las estrategias a aplicar. Estas deben elegirse en función de las destrezas que se deseen fomentar. Mientras algunos perros recibirán adiestramiento para pasar tiempo junto a una familia, otros serán requeridos para tareas de búsqueda o rescate. En este último caso, el programa debe ser mucho más especializado.

Mantener la paciencia durante el periodo de educación del perro es fundamental. Bajo ninguna circunstancia puedes maltratarlo o recurrir a la violencia. Destruir su confianza en ti, a quien él considera su amo, puede traer consecuencias graves para su bienestar y tu propia seguridad.

Tipos de adiestramiento para perros

Ciertos cuidadores eligen concentrar sus esfuerzos en enseñar al perro a actuar adecuadamente con sus semejantes y con los humanos. Por lo general, este tipo de entrenamiento se basa en reducir los ladridos excesivos del can o disminuir su incesante necesidad de masticar todo lo que ve.

Varias similitudes guarda el entrenamiento de obediencia con su predecesor. Las diferencias radican en el uso de comandos, fijados en la memoria del animal, que pueden ser simples palabras como “sentado”, “quieto” y  “acostado”, entre otras. Se puede incorporar algún tipo de recompensa para garantizar el cumplimiento a las “ordenes”.

Asimismo, existe el entrenamiento orientado a la agilidad, indicado para perros que se medirán contra otros de su estirpe en competencias o eventos deportivos como carreras de obstáculos o saltos. Sin duda, se trata de un tipo de adiestramiento bastante avanzado, que se aplica cuando el can domina comandos fáciles.

Es imperativo que durante el adiestramiento previo a una competición, el perro no reciba ningún tipo de premio por acatar los mandatos correctamente. Al contrario, se requiere una óptima compenetración entre el entrenador y el animal, ya sea a través de la voz o por movimientos físicos, que le indiquen lo que se desea recibir de él.

Aunque todos los perros son capaces de aprender nuevas habilidades, algunas razas disfrutan realizar más deportes que otras.

Recomendaciones para tener un perro obediente en casa

Presta atención a las actitudes de tu perro y bríndale mucho amor. Si siente incomodidad al acercarse a otro similar o a un humano, no lo obligues a interactuar con él. Puede que no lo entiendas, pero es su forma de decir que algo no le gusta o que se siente fuera de lugar. Como su cuidador, debes respetarlo. Forzarlo a convivir con alguien con quien no muestra intenciones de querer socializar, puede traerte problemas.

Los perros aman de forma incondicional, por lo que debes asegurarte de transmitirle que es correspondido. Si hace algo bien, felicítalo. Incluso te puedes permitir ser un poco exagerado al decírselo.

Es bueno recompensar al perro con alguna exquisitez adecuada para su dieta. Sin embargo, no siempre le gustará lo mismo que a otro animal, por lo que incluso si la etiqueta dice que es “lo mejor”, debes hacerle caso a sus gustos. Algunos canes, aunque no lo creas, son muy selectivos a la hora de llevarse algo a la boca. Muchos prefieren una golosina blanca y masticable, a una que sea dura o crujiente.

No es malo decirle “no” a tu mascota, pero lo ideal es que digas con claridad lo que quieres que haga, para que no se confunda.

Un truco que para todos funciona…

La participación familiar en el entrenamiento del can garantizará que todos estén de acuerdo en los criterios. Si todos tienen claras las reglas y palabras que utilizarán, tu perro no se aturdirá y podrá realizar lo que se le indica, mejorando su comportamiento.

Sé realista. La paciencia lo es todo cuando entrenas a tu perro, pues esto requiere de tiempo. Por ejemplo, si durante los últimos siete años le has permitido subirse encima de la visita sin decirle que está mal, te tomará mucho cambiar ese comportamiento. Es cierto, nunca es demasiado tarde para conseguirle , pero no será de forma inmediata. Lo mejor es iniciar las “clases” cuando apenas es un cachorro.

Es vital que tu mascota reciba una alimentación de calidad y en las cantidades adecuadas para su tamaño. Incluir proteínas es básico para cuidar su salud, por lo que acudir a su médico veterinario para obtener algunos consejos, nunca está demás. En este ítem cabe mencionar, que no se debe abusar de las “recompensas” en forma de golosinas. Combina con otros premios como juguetes o paseos.

Sí, es bueno que tu perro tenga cierta libertad de movimiento en casa, pero los límites también son oportunos, especialmente si aún es un cachorrito. Cuando le permitimos corretear por cada rincón sin supervisión, pueden generar accidentes o destruir cosas a su paso, como ropa, zapatos o cables. Debes impedir el acceso a algunas zonas o mantener las habitaciones con la puerta cerrada durante su entrenamiento.

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