Madera en las paredes

La madera no solo podemos utilizarla en el suelo de las habitaciones, también podemos hacer uso de ella en las paredes. Una de las alternativas es colocando un friso de madera, una franja que se utiliza como adorno en la parte inferior de las paredes y que también puede realizarse con otros materiales. Esta forma es realmente de fácil instalación, económica y una forma de revestimiento muy linda.

Friso de madera para la decoración de las paredes

Ya hemos hablado en muchísimas oportunidades sobre el uso de la madera como material de construcción y, sobre todo, de decoración. Su buena resistencia y lindo acabado lo transforman en un material muy utilizados.

Además de en los muebles, la madera solemos verlas muy comúnmente en los suelos de las habitaciones, sin embargo no es solo ahí donde podemos utilizarla, la madera también podemos colocarla en las paredes, logrando un revestimiento realmente lindo en los cuartos.

Una de las formas es colocando un friso de madera. Un friso es una franja que se utiliza como adorno en la parte inferior de las paredes, con el que lograremos realzar el aspecto de la pared, como así también ocultar posibles desperfectos de la superficie. El friso también puede ser de otro tipo de material, como el mármol, el azulejo o el papel pintado.


En este caso, en el que hablamos de un friso de madera, lo primero que debemos realizar es la elección del tipo de madera. Aquí son convenientes aquellas de menor porosidad, ya que absorben menos cantidad del producto que tendremos que utilizar para protegerla.

Luego tendremos que ver el color y veteado que le otorgaremos según la decoración del ambiente.

Con estos temas resueltos, el tratamiento protector es el siguiente paso. Para ello podemos elegir entre pinturas, barnices y lasures. En el caso de la pintura, la vida útil será de entre 3 y 9 años aproximadamente. Los barnices, en cambio, según el tipo y calidad habrá que renovarlo cada uno o tres años. Mientras que en los lasures la durabilidad será de entre tres y seis años.

De esta forma, un friso de madera se transforma en una gran alternativa, de diferentes acabados y características, aunque también tiene la ventaja de ser de fácil instalación y de costo económico ya que para la instalación del mismo necesitaremos aproximadamente las siguientes herramientas: Tablas o láminas de la madera que elijamos; Rastreles; Molduras; Tornillos; Atornillador eléctrico; Grapas especiales; Cola de contacto.

Y, como dijimos, la instalación también es sencilla: Fijar el rastrel inferior a la pared mediante tornillos. Introducir en las ranuras dos láminas levemente separadas y apoyar el rastrel superior para saber donde debemos colocarlo y fijarlo. Retirar las dos láminas y fijar otro perfil entre el rastrel inferior y el superior. Luego colocar las láminas con las grapas especiales. Finalmente pegar las molduras con cola de contacto en sus respectivos perfiles.

En fin, una gran alternativa para las paredes de nuestras habitaciones.

Fuente: Bricologia

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