Cocinas bien aprovechadas

Las cocinas suelen ser más bien pequeñas, pero si organizas bien todo lo que guardas y necesitas para trabajar en ellas, puedes multiplicar su espacio de una manera asombrosa.

Ensanchando la cocina

¿Espejito, espejito mágico, dime cuál es la cocina más bonita? Pues no es ni la más grande, ni la más pequeña, ni tampoco la más iluminada, sino la mejor organizada. Y la más limpia, claro, pero esto se le supone, digamos que le viene de serie. Siempre que piensas en las mejores cocinas, más allá del diseño en sí mismo, se piensa en el confort que otorgan a los que las utilizan. Y de eso precisamente es de lo que queremos hablarte hoy en Vivir Hogar.

No siempre se tiene una cocina como las que salen en las mansiones de las películas o los programas de televisión, lo normal es que la cocina de una vivienda ocupe una dependencia más bien pequeña, y sea bonita y acogedora, y que esté diseñada para cocinar. Y cuando se dice para cocinar, queda implícito el hecho de estar cómodo mientras se cocina. Seguro que ahora estás pensando que en la tuya el confort es mejorable. Al fin y al cabo, casi todo el mundo se queja precisamente de ello en cualquier vivienda. No hay cocina lo suficientemente grande y cómoda.

La cocina es mucho más que un espacio destinado a la preparación de los alimentos, tiene también la función de almacenaje, refrigeración y limpieza, por lo que todos sus elementos deben estar dispuestos para que sea cómoda y funcional. Es precisamente uno de los espacios en los que más orden se requiere, sobre todo para encontrar las cosas rápidamente cuando se está trabajando.

Ganar espacio sin restar comodidad

Lo primero es pensar en la disposición del mobiliario. Los electrodomésticos, si están bien situados, no sólo servirán para su cometido específico, sino que facilitarán también las tareas cotidianas. Es más cómodo colocar el lavavajillas cerca del fregadero, y este, delante o cerca de una ventana (hay que evitar poner armarios encima), aunque si no está pegado a la ventana se puede poner el escurreplatos, incluso una balda por encima del grifo donde colocar algunos útiles o adornos.

Sobre el diseño de los muebles, color y disposición en la cocina, cada un@ tiene sus propios gustos; las fórmulas son inagotables y no tienen porqué afectar necesariamente al espacio, pero lo que sí importa es cuidar que la superficie de trabajo tenga una altura adecuada. No se debe colocar nada sobre la encimera, hay que dejarla libre de obstáculos para poder cocinar adecuadamente.

Otro aspecto a tener en cuenta es el material del que estén hechos tanto los armarios como la encimera, procurando materiales resistentes, como el laminado, que sean fáciles de limpiar para ahorrar tiempo y esfuerzo.

Hay que elegir bien los pequeños electrodomésticos, existen miles pero no se pueden comprar todos, lo mejor es optar por los que se vayan a usar más, resulten más útiles y ocupen menos espacio. Es preferible tener solo lo que se necesite y retirar las cosas que ya no se utilizan, cuantos menos cacharros mejor, más sitio libre.

Para sacar al máximo partido al espacio hay que prestar especial atención a la organización de los utensilios de cocina: vajilla, alimentos y accesorios. Aprovechar bien los armarios, separando siempre alimentación de limpieza. Las barras ancladas en la pared resultarán excelentes aliados para organizar los accesorios que más utilizamos. Incluso se pueden poner mini estantes sobre la encimera. En las paredes podemos colocar también estanterías para las latas y cajas de alimentos. Así se va personalizando y decorando la estancia: la creatividad al poder gracias al reciclaje, se pueden conseguir maravillas.

Cocinas pequeñas

Es evidente que lo que se indica ahora es aplicable también a cocinas más espaciosas. En el caso de una cocina pequeña la elección de los muebles es esencial. En el mercado existen diferentes tipos diseñados específicamente para espacios pequeños, con el objetivo de aprovechar hasta el último centímetro y salvar incluso las esquinas con cajones extraíbles ocupando todo el hueco que nos brindan y facilitando llegar a todo lo que se guarde.

  • Se pueden colocar dentro de los armarios accesorios de almacenaje que ahorran espacio, cajas, barras y organizadores extraíbles que ayudan a guardar más cosas en menos sitio y de forma accesible y ordenada; hoy en día se encuentran maravillas en ese sentido. Revisteros adheridos a las puertas, o la tabla de cortar oculta bajo la encimera, son otras soluciones.
  • El color de los muebles en estas cocinas pequeñas es importante, conviene evitar los tonos oscuros, y elegir materiales ligeros con colores claros y alegres: azules, blancos, amarillos, ya que aportarán frescura y luz, haciendo que la estancia parezca más grande y por lo tanto más agradable, menos agobiante, el factor psicológico también influye.
  • Se pueden utilizar objetos apilables para que ocupen menos espacio y así guardarlos todos en los muebles sin necesidad de usar la encimera, hoy en día hay muchos cuencos y utensilios pensados precisamente para ahorrar espacio. Algunos cajones amplios, junto a otros más estrechos o pequeños, pueden dar mucho juego.
  • Las sartenes, cazos y otros objetos, tienen agujeros en los mangos para que puedan ser colgados en las paredes o en otro tipo de superficies. Es el momento de echar mano de ganchos, ventosas, imanes o soportes magnéticos. Una placa de metal en la pared y unas cajitas imantadas sirven para tener todas las especias ordenadas y a la vista, y hasta resulta decorativo.
  • Las baldas de los muebles pueden almacenar más objetos si les pones unos estantes adicionales que también se pueden colocar encima de los muebles si hay espacio hasta el techo.
  • Para aumentar la superficie de trabajo, sin ocupar excesivo espacio, nada como una mesa plegable o los carros de cocina, que además suelen tener cestas o bandejas en su parte inferior.
  • Aprovecha los huecos inútiles que se generan entre pilares o en torno a los electrodomésticos, colocando estanterías extraíbles, son como cajones en vertical con una capacidad de almacenaje increíble.

También es importante planificarse antes de empezar a cocinar, si se hacen las cosas con orden y se van lavando y recogiendo cacharros mientras preparamos los alimentos, se irá ocupando y liberando espacio de forma alternada y siempre habrá suficiente.

Y, para nota, es eso de pegar una pizarra detrás de la puerta de algún armario, donde ir anotando las cosas que se necesitan o que se van acabando, de esa manera se tiene la lista de la compra siempre a mano, lo malo llega cuando intentas meterla en el bolsillo para ir al supermercado.

Un poco de creatividad, y varios de los consejos que te hemos dado hoy serán más que suficientes para que tu cocina pequeña se convierta en una funcional. ¿No te parece que merece la pena ir dándole una vuelta para disfrutar de la comodidad de una de las estancias en las que más tiempo pasas de la casa?

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...