¿Debo elegir colores cálidos o fríos para decorar mi habitación?

A la hora de decidirse por tonalidades predominantes para decorar hay que tener en cuenta la sensación que transmiten colores fríos y colores cálidos. Esto será fundamental para conseguir el resultado esperado.

colores calidos

Seguramente si te has planteado que es hora de darle una buena capa de pintura a tu hogar, habrás llegado a la conclusión de que los colores que vas a elegir marcarán gran parte de la personalidad que tenga cada una de las estancias. O quizás estés todavía demasiado perdido para saber qué color va mejor en cada cosa. Sea como sea, los colores de las pinturas se definen en dos grandes grupos; los fríos, y los cálidos. Dependiendo de la gama que utilices vas a ser capaz de crear unas u otras sensaciones, y por lo tanto, has de conocerlo antes de ponerte manos a la obra.

La gama de los colores cálidos pasa por el amarillo, el naranja, el rojo y todos los tonos mezclados que tengan predominancia de estos. La gama de los colores fríos pasa por los tonos azules y verdes, al tiempo que comprende todos aquellos tonos en los que predomine alguno de ellos. Por ejemplo, los grises suelen ser considerados fríos, y los marrones, más cálidos. Si el color que buscas no está en ninguno de los mencionados, piensa a cuál de las dos gamas se parece más para encontrar la respuesta a la clasificación.

Por su parte, los colores de pintura cálidos son capaces de transmitir alegría, de reflejar mejor la luz, y al mismo tiempo nos dan energía. Si pretendemos que la habitación en la que vamos a aplicar esa nueva capa de pintura tenga todas estas cualidades, puede ser un buen momento para poner a estos en práctica. Sin embargo, si lo que pretendes es transmitir una sensación de relajación y de descanso, quizás te conviene optar por alguna de las tonalidades relacionadas con los colores fríos.

En todo caso, no hay que quedarse solo con uno de ellos. Las habitaciones de una casa se pueden pintar de distintos tonos, siempre y cuando tengan algún punto en común o guarden cierta relación entre sí. Además, si te gustan los colores oscuros, pero en realidad temes que acaben por achicar la habitación, prueba a combinarlos mezclando distintos tonos en techo y paredes, o buscando colores similares a los de los muebles. Con ambos efectos consigues dar la sensación óptica de que la estancia es de mayores dimensiones en altura, así como en distribución del espacio ¿Conocías estos trucos a la hora de elegir el nuevo color de las paredes de tu casa?

Imagen: Gabriel Molina

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...