Decora tu casa para conseguir ambientes íntimos

Aporta elegancia y calidez a tus estancias. Contar con un salón de lectura o un espacio de meditación te ayudarán a conseguir esa intimidad que buscas. Aplica estos tips y disfruta.

Haz de tu casa un lugar íntimo y confortable

No hay nada más satisfactorio que llegar a casa y sentirse en un ambiente acogedor, armonioso, relajante… que nos invite al descanso y que refleje nuestra personalidad en cada rincón. No existe una fórmula ideal, pero sí algunos trucos e ideas que-si se ponen en práctica-pueden hacer que la decoración de la vivienda tome ese aire de intimidad que tanto deseamos.

Es importante entender que los elementos que escogemos para ambientar las habitaciones o espacios ejercen un efecto. Los pueden hacer lucir amplios, pequeños, opacos, luminosos, elegantes, casuales, desordenados o equilibrados… Todos se usan para un determinado fin.

Igualmente, es preciso tener un concepto definido para lograr el resultado que queremos, sin perder la funcionalidad y practicidad, pues de nada vale un sitio muy bonito, pero que no se ajuste a los requerimientos de sus habitantes. Por ejemplo, si tenemos niños pequeños en casa, no deberíamos llenarla de objetos de cristal que fácilmente se puedan romper y hasta causarle heridas a los chicos. Al momento de adornar, no hay que perder detalle. 

Usa la decoración para darle intimidad a tu casa

Cuando se piensa en decorar, es preciso ver la realidad de lo que se tiene y, a partir de allí, trazar un plan. Las revistas y los portales de interiorismo, arquitectura y diseño, pueden darnos luces para establecer el patrón a seguir.

Muchas veces nuestro hogar no posee grandes dimensiones, por lo que hay que aprovechar al máximo cada centímetro. Si por ejemplo cuentas con un balcón o porche en tu habitación, prueba cerrarlo con cortinas de cristal. El resultado será un lugar cálido y agradable que podrías usar para otro propósito, como un área de lectura o de meditación. Utiliza almohadones, alfombras y una lámpara de pie para crear la atmósfera adecuada.

La utilidad debe privar ante todo. Si tu salón recibidor es amplio, procura guardar sitio por si acostumbras a reunirte con amigos. Sillas extras y pufs fáciles de poner y quitar son buenas alternativas. También dispón de una esquina, con un buen sillón, para entregarte a la literatura, al bordado o las manualidades, según sea tu hobby. Una mesita o cajonero cercano te permitirá tener cerca y ordenados los libros o materiales para tu afición. ¿Lo tuyo es la música? Ten allí el cargador de tu reproductor y audífonos para escuchar tus pistas favoritas.

La iluminación es clave en toda ambientación. Una idea genial es colocar láminas solares en las ventanas. Además de protegerte de los efectos dañinos del astro rey, te brindan esa sensación íntima que buscas. ¿Otra ventaja? Te ahorrarás unos cuantos billetes cuando pagues el consumo eléctrico, pues evitan el calor excesivo y-por ende-disminuyen el uso de aparatos de aire acondicionado.

Escoge el mejor mobiliario para un ambiente íntimo y confortable

La elección de los muebles no sólo debe estar condicionada por el presupuesto. El estilo de ellos definirá la tendencia decorativa de la estancia. No compres cualquiera. Estos deben ser cómodos y encajar con tu estilo o personalidad. Para evitar quedar en la bancarrota, visita tiendas especializadas durante las épocas de rebaja u ofertas. Siempre las hay. Sólo hay que estar atentos.

En la sala de estar debe estar tu principal foco de atención, pues es la carta de presentación de la vivienda. Si es grande, inclínate por los muebles robustos y amplios. Ahora, si es pequeña, mejor adquiere un sofá cómodo, incluso de los que se convierten en cama, para cuando tengas visitas. Considera tus gustos y también las finanzas.

No hay nada más personal que nuestras fotos y cuadros. Estos elementos son fundamentales para dar con ese ambiente íntimo que tanto añoras. Ellos reflejan momentos inolvidables, personas importantes y la visión particular del arte. Igualmente, transmiten emociones, pues a través de paisajes y rostros es posible alegrarse o entristecerse. Usa los que te definan y añade marcos magistrales que combinen con el entorno. Colócalos en sitios que desees destacar.

Menos es más. ¡No lo olvides!

Accesorios como plantas, lámparas o vinilos añaden color y vitalidad. Los biombos, estantes y bibliotecas aportan más confort, pero ten cuidado de no abusar de la cantidad si no tienes mucho espacio, pues lucirá recargado. Si es el caso contrario, aprovecha estas piezas para hacer divisiones y crear nuevos ambientes.

El color que emplees en las paredes también cobra protagonismo. Este puede marcar un área o unificarla. Destaca la chimenea, la pared que sirve de cabecero de la cama o la que está detrás del  sofá, con un tono distinto al resto. Esto siempre es un acierto. Los matices claros dan amplitud y los oscuros reducen visualmente.

Si tu estilo es minimalista, las tonalidades neutras como el blanco, beige, crema y gris son las recomendadas. Ahora, si deseas algo más llamativo, prueba empapelar con tapiz tus muros. Escoge un diseño elegante y sofisticado o uno muy divertido y ecléctico, dependiendo del área. Contrata un profesional para que lo instale y así lucirá prolijo.

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