Lo antaño vuelve a estar de moda

El uso de sofás, sillas, peinadoras, espejos y otros elementos que se usaron a mitad del siglo XX, se populariza en el diseño de interiores. Este tipo de mobiliario regresa para quedarse.

¿Cómo decorar al estilo retro?

Las tendencias decorativas siempre están renovándose, pero a veces los interioristas recurren a elementos de épocas anteriores para complementar sus propuestas. Tal es el caso de las piezas vintage o retro, que ganan adeptos en el círculo de diseñadores modernos, quienes se inspiran para crear piezas que parecen sacadas del baúl de la abuela.

Firmas famosas tienen en su catálogo una amplia variedad de mobiliarios que brillaron hace décadas. De allí que los 50, 60 y 70 parecen volver a la palestra. Pero no para adoptar por completo la modalidad de esos tiempos, sino para incorporar pequeños detalles que hagan recordar los estilos más preciados de aquellos años. Es una manera de rendir culto al pasado. 

Lo antaño está de moda en la decoración

Ambientar un espacio al estilo retro tiene sus secretos. Lo primero que se debe tomar en cuenta, son los materiales de fabricación de las piezas. La mezcla de hierro y madera labrados predominan. Como si se tratase de mediados del siglo XX, se consiguen mesas, auxiliares y marcos con mucho barniz, así como elementos perforados o sillas enrejadas capaces de engalanar cualquier estancia.

No hay que temer en utilizar estos recursos, pues si se escoge un color que no desentone con el diseño actual, se aportará un toque ecléctico muy interesante. Atrévete a llevar un asiento de estos al comedor, al estudio o al área de entretenimiento, y verá como sobresale sin abrumar el entorno.

Si por ejemplo eliges emplear una silla de hierro, es preferible dejarla del tono natural o cambiarla a gris industrial. Muchas ya vienen con la apariencia antigua, es decir con las decoloraciones y desgastes que surgen con el paso del tiempo. Esta técnica de envejecido otorga más dramatismo al decorado. Las hay totalmente en metal o mezcladas con madera. Las que tienen patas de hierro y asiento de tabla lisa, son un encanto.

También los bancos de forma recta, tipo mueble de espera, tapizados en un matiz neutro, y con las patas del tono natural de la madera, te darán el aspecto retro que anhelas.

Otra variante son los tonos eléctricos como el turquesa, en asientos completamente de metal con aires industriales. Este golpe de color transportará al visitante a la época de la música disco. Alegría y psicodelia en una pieza. El riesgo valdrá la pena.

Más que una mesa

En una vivienda no falta una mesa como elemento decorativo. Cambiar la que se tiene por una antigua, puede ser la forma más fácil de absorber el estilo. Prueba usando los tríos de mesas complementarias que se colocan junto al sofá, para colocar las bebidas, una revista o un libro.

Los diseños son básicos, rectangulares y con terminaciones en madera. Las que tienen relieves en las patas o están pintadas en colores brillantes, resultan idóneas. Las de apariencia usada ganan relevancia igualmente. Si quiere llamar la atención, coloque una de estas en el centro de la sala o en el comedor. Las que se ubican en la entrada del recibidor, acompañadas de un espejo con marco metalizado, son un tino.

También puedes optar por una con base de madera y tope de vidrio. ¿Recuerdan las populares telefoneras”, pues retornan con fuerza. Colócala en una esquina y sobre ella una lámpara de pantalla tradicional. Lucirá estupenda.

Si tienes el espacio para poner una en la cocina, hazlo. Te servirá para desayunar y se verá hermosa. Agrega flores frescas o velas para hacerla resaltar.  Eso sí, como se trata de un mueble de alto uso (no sólo ornamental), es necesario que antes de comprarlo o restaurarlo, asegúrate que sea seguro, fuerte y de calidad.

Sofás con personalidad

Una pieza que gana preponderancia en el salón de es el sofá. Sirve para descansar, relajarse y atender a los visitantes, aunque cumple un rol adicional, dar personalidad a la decoración integral del espacio. Los colores y telas son fundamentales. Terciopelo y cuero predominan. Tonalidades como el negro, rojo, púrpura y verde oliva, evocan lo retro. En cuanto al diseño, las líneas deben ser rectas. Los espaldares con botones forrados o simulando cuadros no los puedes dejar pasar. Bases de nogal o roble, e incluso el fiel pino son la añadidura.

Si no deseas un efecto tan dramático, entonces prefiere un sillón pequeño, pero que acoja los mismos principios de los sofás antes descritos.

Si deseas llevar la tendencia al dormitorio, evalúa rescatar una cómoda de hierro de una venta de garaje. Estos son sitios en los que casi siempre hallarás mobiliario de antes. Puedes dejar que muestre las cicatrices de la vejez o pintarla en un tono atrevido.

Las mesitas de noche con brocados, relieves y estructuras rococó aportarán elegancia a la recámara. No importa si la cama es minimalista o moderna. El eclecticismo es la clave.

Dele también un toque divertido a tu oficina o estudio de trabajo en casa, colocando un archivador antiguo. Los de metal, muy industrializados, dan una apariencia fantástica al área. Como ornamento puedes ubicar un teléfono de disco en una mesita esquinera. Lo importante es poner a volar la imaginación y dejarse invadir por lo antaño.

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