Imprescindibles para armar un buen recibidor en casa este invierno

Si deseas cuidar la entrada de tu casa, sea grande o pequeña, puedes poner en práctica alguna de estas sugerencias. Seguro que te surgen ideas.

Soy el recibidor y te doy la bienvenida

Los recibidores, como la misma palabra dice, son los que dan la bienvenida al hogar, es lo primero que se encuentra quien entra en una vivienda, cuidar su decoración es importante, no tanto, por lo que puedan decir los demás (aunque sea la carta de presentación de la casa) cuanto para encontrase a gusto un@ mism@.

Pero no se trata sólo de que sean bonitos, de que resulten atractivos, hay que conseguir que sean prácticos; para eso es clave elegir un mobiliario adecuado que además de adornar esa zona de paso, sirva para guardar aquellos objetos que no se sabe muy bien dónde colocar.

¿Qué hago en el recibidor?

Antes de decidir lo que quiero colocar en el recibidor, tengo que saber lo que necesito poner, lo que tiene sentido situar allí y no en otro lugar, lo que facilite la función que ese espacio tiene dentro de la casa.

Lo primero para lo que sirve es para dejar el barro, la suciedad del calzado, y que no pase al resto de la vivienda; pues va a ser que no, para eso están los felpudos, que te recuerdo se colocan antes de la puerta de entrada a la casa, que es justo la puerta de entrada al recibidor. Como los felpudos no son del todo eficaces, si no queremos meter dentro la suciedad, mejor es quitarse los zapatos al entrar poniéndose otro tipo de calzado más cómodo, y para no enfriarse los pies no hay como una buena alfombra, que todavía arrecia el invierno.

Al intentar cambiarse los zapatos uno descubre que es más fácil hacerlo si antes se desprende de la ropa de abrigo, y de la bolsa, la mochila, las llaves… Y “el paraguas, por si llueve”. Bueno, pues ya sé para qué me sirve el recibidor, para dejar el abrigo, la cartera, los zapatos, el paraguas… Claro, y para todo eso es mejor tener al menos una banqueta y dar la luz, que no encuentro nada: “¡Ah, cariño, estabas aquí, no te había visto, te doy la bienvenida!”, que para eso estoy en el recibidor.

¿Qué pongo en el recibidor?

Voy a empezar por la luz, porque si no veo lo que pongo no me va a servir para mucho. Mejor una luz amable, acogedora, como requiere este espacio de recepción. Una lámpara potente podría convertir aquello en un lugar de interrogatorios, nada agradable para quien entra o sale. Como estas dependencias no suelen ser amplias, lo ideal es colocar las lámparas pegadas al techo, empotrarlas en él, o quizá optar por luces perimetrales integradas en la parte superior de la pared. De esta forma se gana profundidad y sensación de mayor amplitud, sobre todo si la luz dirige la atención a las molduras, al color de las paredes, o al objeto del recibidor que posea mayor personalidad.

  1. Si tenemos sitio para colocar algún espejo se consigue multiplicar el efecto espacial y, como en el vestíbulo se necesita una luz instantánea, hay que descartar las bombillas de bajo consumo, es preferible elegir alógenos o leds que consumen menos.
  2. Un paragüero, lo más cerca posible de la puerta, será el elemento que menos espacio ocupe, los hay muy bonitos y decorativos, pero no te dejes llevar por la emoción y elige uno que vaya a tono con el conjunto del recibidor o con el tono general de la vivienda: informal, moderno, clásico.
  3. El perchero, si no tengo mucho espacio, mejor colgado en la pared, si lo tengo puede ser de pie. En cuanto a modelos y materiales, tantos como tu imaginación te lo permita, individuales o colectivos. Solo dos consejos: que no sea hortera, y que tenga perchas a distintas alturas, ya sabes, que luego vienen las tendinitis.
  4. Un zapatero no puede faltar, no es necesario que sea muy grande. Hay muchos tipos de diseños, algunos especialmente estrechos, si además van combinados con algunos basares, pueden servir también para dejar otro tipo de utensilios: compras, llaves, correspondencia; y su parte superior puede ser aprovechada para disponer elementos decorativos: una figura, una foto, un reloj… (muy propio, o puñetero, para un recibidor).
  5. Otra posibilidad es colocar cajoneras, o similar, debajo de algún banco o banqueta necesarios para calzarse o descalzarse cómodamente, a lo que sin duda ayuda una alfombra, mejor si lleva un toque de color para dar más calidez a la estancia. Sea más fina o más gruesa, lo importante es cuidar sus dimensiones y procurar ponerla de manera que se eviten tropiezos al pasar por allí.
  6. Si las dimensiones del recibidor lo permiten una solución muy elegante es colocar un mueble almacén con puertas, que pueden ser correderas, en el que distribuir una zona para perchero, otra para zapatero, con alguna balda para colocar bolsos, carteras, etc. Y hasta podemos reservar un hueco para los paraguas; la alfombra fuera, por favor. Una vez cerrado, todo quedará oculto en su interior.

Los detalles decorativos: cojines, tapizados, algún cuadro o espejo, pueden ayudar a crear ambiente, siempre y cuando no te excedas y cuides su calidad; esto es válido para el resto de las piezas del vestíbulo: más vale, poco y con carácter, con estilo; que mucho y encima cutre.

Y si el recibidor es muy pequeño o ni siquiera existe, siempre se puede echar mano del pasillo, o del baño, que suele estar cerca de la puerta. En ellos se pueden colocar algunos de los elementos indicados, por ejemplo, el zapatero, las perchas, o el paragüero.

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