¿Paredes aburridas? ¡Olvídate de ellas con estos trucos!

¿Aburrido de tus paredes? Aquí tienes soluciones para poder cambiar su estética con sencillez y efectividad, sin necesidad de grandes obras ni tener que mover todas las cosas de la casa.

Cómo mejorar las paredes de tu casa

¿Estás un poco cansado de las paredes de tu casa pero no tienes ganas de ponerte a pintar todo de arriba abajo? No te preocupes, hay trucos para que tus paredes mejoren sin necesidad de que las pintes por completo.

Puedes ir de menos a más. Acuérdate del efecto mariposa, un pequeño cambio puede llevar a otro y terminar transformando el ambiente de tu casa. Si quieres saber como realizar estos cambios en las paredes de tu casa sigue leyendo este artículo.

Decoración original

A veces se colocan adornos por la casa, a medida que se van comprando, en columnas, rincones, paneles… ¿Has probado a poner estos elementos todos juntos, en una única pared? Pero, no de manera anárquica, sino jugando con sus formas, colores, utilidades.

Puedes poner, por ejemplo, varios elementos de cerámica (platos, fuentes planas, relojes, bajo relieves), de color semejante o contrastado al de los muebles que tengas cercanos a la pared elegida. O también puedes disponer juntos objetos exóticos de tus viajes a Africa, Asia o América Latina, o adquiridos en tus tiendas favoritas de cacharrería varia: arcos, flechas, lanzas, cerbatanas, timbales, bustos, figuritas de pared.

Colgar la colección de instrumentos musicales, si tienes varios, también puede darte un buen resultado: quenas, flautas, zamponas, maracas, banyos, bandurrias, guitarra española, guitarra eléctrica… No, por favor, el piano de cola no lo cuelgues de la pared.

Otro clásico es la acumulación de espejos, puedes optar por uno grande, por dos o tres de tamaño medio, o por varios pequeños; dependiendo lógicamente del tamaño de la pared. Lo importante, en este caso, es elegir bien el tipo de espejo, que vaya a juego con el conjunto de la habitación donde esté la pared que quieras decorar.

En el caso de espejos pequeños puedes jugar tanto con la moldura que los contenga, como con el color o la textura del cristal. Si te gusta como te va quedando puedes pasar de una pared a tener el salón de los espejos. Y quien dice espejos puede decir sombreros, relojes, peces, mariposas, composiciones de fotos, o cualquier colección de objetos que tengan un hilo argumental común.

Las plantas son otro elemento innovador. Normalmente se colocan sobre el suelo, muebles o estantes pero, ¿por qué no crear una pared verde? Hoy hay sistemas que permiten hacerlo. Eso sí, si quieres obtener un buen resultado hazlo en una habitación donde predomine la luz y elige plantas adecuadas y que no requieran excesivo riego o te resulte fácil reconocer cuándo regarlas.

¿Y si las pongo artificiales? Bueno, hay muy buenas imitaciones, pero yo personalmente no lo haría, no es lo mismo. Un ser vivo requiere más cuidado pero siempre está cambiando y le da a la pared y a la estancia una vitalidad que nunca conseguirá la decoración floral artificial. Y si tiene que ser artificial, mejor flor o planta seca que de plástico.

Pintura en la pared

Al igual que juntamos platos o espejos, podemos colocar cuadros juntos. Si eres aficionado a la pintura o al punto de cruz, te saldrá más barato, pues serán de creación propia. Si tienes que comprarlos, también es posible, se pueden encontrar a buen precio de un tamaño pequeño y con cierta calidad. Te aseguro que conseguirás un rincón muy especial.

Los modernos medios de reproducción permiten reproducir imágenes reales o pictóricas de grandes dimensiones, sobre distintas texturas que luego puedes superponer o adherir a la pared elegida. No se trata de un cuadro sino de todo un mural que abarque la pared entera. Por supuesto que se puede pintar directamente en ella, pero, lo dicho o eres tú el artista o si contratas a alguien que te lo pinte te va a salir más caro.

Otra manera de alegrar una pared es escribir una frase o un poema en ella; tuya propia o de tu autor o autora favorito. El Quijote entero, puede que no te quepa. Y ya que tienes los pinceles en la mano y la pintura preparada, ¿por qué no decorar la pared con algún motivo repetitivo ya sea como cenefa o de manera alterna o aleatoria? Tan sencillo como fabricarte una plantilla y elegir un color complementario al que tiene la pared, o el mismo pero con un tono más intenso.

Para finalizar, lo más complicado: aplicar pintura decorativa en la pared elegida. Se trata de jugar con las texturas, partiendo del color que ya tienes en la pared. La técnica no es difícil y los materiales necesarios los puedes encontrar en una tienda de bricolaje o especializada en pintura. Como la superficie a cubrir será pequeña, el coste no resultará elevado.

Los efectos más sencillos son los que imitan la arena (metalizada o granulosa), el estuco, el metal, el óxido, el acabado rústico. Más complicado es conseguir el efecto mármol, nacarado, granito, piedra, o las veladuras. También lo que se denomina pintura veneciana o sienesa. Es conveniente que hagas alguna prueba antes, por ejemplo, en la pared del trastero o en una simple tabla. En Internet encontrarás muchas indicaciones y tutoriales de cómo conseguir el efecto elegido o deseado.

Pues, nada, con estos consejos de decoración de paredes ya solo queda decirte manos a la obra. Cuantas más pruebas hagas, más práctica tendrás y mejor te irán quedando las paredes. Recuerda que solo es cuestión de tener paciencia.

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