Paredes bicolor, ¡dale vida a tu hogar!

Gana luminosidad y alegría en tus habitaciones pintándolas a dos colores, y armonizando el resto de la decoración con los tonos elegidos

Habitaciones pintadas a dos colores

Es muy común eso de entrar a una habitación y notarla apagada. No tiene nada que ver con la luz, que también. Una buena iluminación siempre favorece un toque de mayor vitalidad al cuarto, pero ¿y si esa dependencia de la casa es interior y no cuenta con un gran ventanal, o sus vistas son las ténues luces y paredes de un patio interior? Necesitaremos reforzar la luminosidad con una lámpara potente, pero aún así seguiremos percibiendo una sensación de tristeza al entrar: le falta alegría, le falta personalidad y, al fin y al cabo, le falta vida. Existen diferentes maneras de alumbrar las dependencias de nuestro hogar y vestirlas de la viveza necesaria para armonizar los espacios, pero yo os voy a hablar de una en concreto: los colores de la pared.

Pintar las paredes es uno de los engorros que la mayoría de las personas intentan evitar hasta que se hace irremediable, especialmente cuando la casa ya ha sido pintada. Pero, si el resultado final no nos convence. Si con el paso del tiempo nos cercioramos de que algo falla y no podemos solucionarlo mediante otra vía, repintar la habitación puede ser la solución. Colores vívidos, eso sin duda es lo recomendable para aquellos cuartos cerrados con poca iluminación: tonos rojos, amarillos, azules… despertarán lo mejor de la habitación y notaremos un cambio notable al entrar. Las paredes parecerán emitir luz propia.

Si el tema de los colores vívidos ya lo habías probado antes y sigue sin resolver tu problema, entonces llega la hora de mojarse las manos, arriesgar y aventurarse a pintar la habitación de dos colores. Es una tendencia cada vez más común en los hogares la de mezclar colores y tonos en una misma habitación. Tal vez una habitación pintada enteramente de azúl quede demasiado aplastante, o una pintada de amarillo demasiado chillón; pero si combinamos alternativamente dos colores en cada pared, la habitación cobrará una vida inusitada: por ejemplo, un naranja, combinado con un verde green es suficiente para alegrar tus espacios. Las combinaciones son miles, piénsalas, medítalas y ¡atrévete con ellas!

Una vez hayas dado con el clavo, siempre podrás jugar con esos dos colores de los que hayas pintado la habitación para decorar el resto del cuarto. Coloca a juego cojines, estanterías, muebles, sábanas… y la habitación hallará una armonía sintonizada a través del color. Tampoco abuses de este juego de colores pares: no toda la decoración tiene por qué coordinar con los colores de las paredes, la variedad tonal también es otra forma de vida. Por supuesto, además de pintar las paredes, puedes optar por la colocación de algún vinilo decorativo en paredes frontales, que siempre va a contribuir a animar el cuarto.

¿A qué esperas? ¡Dále vida a tu hogar!

 Foto: Hogalia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...