¿Por qué podría ser mejor una casa pequeña en lugar de una grande?

Tener un gran jardín o una estupenda piscina para disfrutar en verano, es la fantasía de todo el que desea comprar una vivienda. No obstante, puede que una vivienda de metraje reducido ofrezca mayores beneficios.

¿Casa pequeña o grande?

El tamaño de una vivienda depende fundamentalmente de las necesidades de sus ocupantes. Para una persona soltera podría ser suficiente un piso de una sola habitación. Pero si se trata de una pareja con miras a tener familia, la estructura debería ser mayor, pero sin exagerar. Tener una casa pequeña en lugar de una grande podría ser más ventajoso. 

Sin duda, las expectativas casi siempre apuntan a viviendas de grandes dimensiones, con un dormitorio para cada habitante, un amplio comedor o un gran jardín que los niños puedan disfrutar. Sin embargo, una casa más pequeña puede ser la opción ideal, especialmente para quienes deseen ahorrar.

¿Por qué preferir una casa chiquita?

Adquirir o alquilar una casa de poca extensión puede resultar provechoso no solo para quienes deseen vivir solos, sino también para quienes se aventuren a formar una familia. La clave está en saber elegir, pensando siempre en las bondades.

Por ejemplo, una vivienda pequeña es más económica que una grande. No requerirás ahorrar toda una vida para tenerla, una razón de peso para considerarla a la hora de elegir. Con suerte hallarás una casa de diseño moderno, en una excelente ubicación y fabricada con materiales de excelente calidad. Estos tres aspectos no tienen nada que ver con las dimensiones de la propiedad. Puede ser tan hermoso, funcional y cómoda como una mansión.

Por otro lado, los impuestos vinculados a la compra del domicilio suelen ser más bajos. Y si decides tomar una hipoteca, no requerirás grandes sumas de dinero para realizar la transacción, pudiendo saldar la deuda más holgadamente cada año.

Estudiar opciones es la sugerencia más importante. Por ejemplo, se estima que el precio de una casa de 52 metros cuadrados alcance los 170.000 €, pero una de 175 metros cuadrados puede costar hasta 480.000 €. Si deseas financiar una hipoteca, tu pago mensual por la casa más pequeña podría ser de unos 423 €, durante los próximos 30 años, pero por la otra serían unos 1190 €. Son montos que necesariamente se deben evaluar con atención.

Facilidad de mantenimiento

Aun en una casa pequeña se deben cuidar ciertos detalles de su conservación, como el estado de los muros y el suelo. Para que luzca bien y se mantenga en el tiempo, siempre necesitarás retocar las paredes, lijar y barnizar las hendiduras, o renovar la cerámica del piso. Sin embargo, una ventaja indiscutible es que todo eso te saldrá mucho más barato. Tanto en la mano de obra como en la obtención de materiales verás un ahorro considerable.

Más metros cuadrados no solo significa más espacio. También un alto desembolso, mayor tiempo de trabajo en las remodelaciones y presencia de más extraños en la casa. Por ejemplo, no tener jardín te ahorra la laboriosa tarea de cortar césped, limpiar la piscina-si la hay- y otras tantas labores asociadas a su cuidado.

Mejor gestión del tiempo

Este punto guarda estrecha relación con el anterior. Lo cierto es que mientras más pequeña sea la casa, menos tiempo perderás en ciertas tareas hogareñas. La limpieza resulta más sencilla si solo tiene un dormitorio, un baño y una cocina de pocos metros. Incluso, podrías dedicar un solo día para estas tareas, en vez de distribuirlas durante la semana, como suele ocurrir en casas grandes.

Menos equipamiento

A la hora de decorar un domicilio reducido, la premisa a seguir debe ser “menos es más”. Elegir poco mobiliario te permitirá crear una sensación de libre tránsito y mayor espacio. Es importante que cada habitante del hogar se sienta cómodo, y ello se logra sin saturar el entorno con objetos auxiliares o exceso de adornos.

No se trata de apostar por el minimalismo, sino de establecer las funcionalidades de cada área. Contrario a lo que se cree, no contar con tanto lugar para almacenar, le permitirá hacerse solo de lo necesario y priorizar. En una casa pequeña tu mejor aliado será el orden.

Sustancial ahorro energético

Un beneficio muy obvio a la hora de seleccionar una casa pequeña en lugar de una grande, es una mayor eficiencia energética, que se aplica tanto para el frío como para el calor excesivo. En invierno, la calefacción se usa menos tiempo, y lo mismo aplica para el aire acondicionado en verano. Estas residencias adoptan una temperatura confortable con poco esfuerzo.

Dado que la extensión es menor, es mucho más fácil calentar o enfriar las áreas, lo que te ayudará a disminuir gastos de electricidad. Algunas cifras indican que el consumo promedio de energía en un piso pequeño es de unos 400 kwh. Cuando es más grande, llega a 600 kwh.

¿Qué por qué podría ser mejor una casa pequeña en lugar de una grande? Las recomendaciones están sobre la mesa y sus atributos no son nada despreciables. Aunque el sueño de tener una mansión sea el más común, las prioridades y necesidades del comprador deben privar en la decisión. ¿Quién dijo que las casas pequeñas son inhabitables?

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