Un perchero hecho con tapas de cazuela

Carlota Stürmer recicló unas cuantas tapas de ollas y las convirtió en un original perchero, con numerosos cobijos y secretos a sus espaldas.

Perchero cazuelas

Recibir a tus invitados ofreciéndoles una grata sorpresa no es algo difícil, si sabemos encontrar la decoración adecuada. Ya hablamos una vez de esos curiosos y llamativos felpudos para la entrada del hogar, que sin duda son un buen primer contacto con el visitante para ofrecele todo nuestro ingenio, pero luego se nos presentan otras posibilidades decorativas realmente asombrosas. Posibilidades como la que hoy nos deja Carlota Stürmer, que decidió apostar por el reciclaje, pero no precisamente siguiendo los patrones habituales, sino haciendo una pequeña colección de tapas de cazuela y de ollas.

Tal y como leéis, y tal y como observáis en la imagen, Carlota decidió recopilar varias tapas de diferentes tamaños y estilos, y una vez hubo reunido las suficientes, los tapones negros que utilizamos para levantar las tapas con la mano, debieron orientarle el pensamiento hacia esos otros tapones que se utilizan en numerosos percheros. Así que con un poco de imaginación, decidió sustituir los tradicionales tapones por tapas de ollas y crear todo un perchero más que original con un componente decorativo insuperable y una practicidad única. Fue así como consiguió reciclar todas estas tapas, con un resultado curioso que hoy nos deja a nosotros con un buen sabor de boca y, si lo llevamos a cabo nosotros mismos, también se lo dejará a nuestros visitantes.

Por lo tanto os animo a realizar esta manualidad que no nos llevará mucho esfuerzo, aunque quizás algo de tiempo hasta recopilar las suficientes tapas. La selección de las mismas es el paso más importante en este trabajo, pues de ello dependerá el resultado final. Sirviéndonos de la idea original, vemos que la autora ha escogido tapas con colores llamativos, como el rojo, el verde y el azúl, que destacan sobre otros más discretos en tonos blancos y cremas. Luego bastará adquirir un tablero de madera de las dimensiones que queramos -según la cantidad de tapas que vayamos a colocar y lo grandes que sean-, que bien puede ser de color blanco como el del ejemplo, o bien de un color que sintonice con el resto del mobiliario.

Tendremos que ingeniárnoslas para fijar cada una de estas tapas en el tablón de madera antes de colgarlo en la pared. Además, aunque no se vea en la imagen, la creadora de esta idea empleó algunas de estas tapas no como percheros, sino como puertecitas que al retirarlas revelaban la existencia de un llavero, una fotografía, un pequeño espejo Con lo que la practicidad y originalidad de este invento se duplica. No solo actúa de perchero sino que además, detrás de cada tapa, puede esconderse una función diferente.

Este perchero creo que es ideal para colocar en la entrada de la casa, en el recibidor, dado que nos ofrece una gran capacidad de almacenaje y al mismo tiempo será el sitio idóneo para que todos admiren nuestra originalidad.

Fuente y foto: Lids up! Recyclart 

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