Consejos para organizar un piso monoambiente

Los monoambientes son espacios caracterizados por la ausencia de paredes que dividan las habitaciones, de modo que la mayoría de espacios de un hogar quedan integrados en una única sala. Los pisos con monoambiente tienen sus propias normas de decoración para poder resaltar la continuidad del espacio sin renunciar a la definición de las áreas.

Los estudios y pisos pequeños son la primera vivienda que comparten las parejas de novios o amigos tras dejar atrás los hogares paternos. Estos pisos se caracterizan por estar integradas las salas comunes en un mismo espacio, de modo que tenemos un monoambiente que no siempre sabemos cómo distribuir y definir sin la ayuda de paredes.

El primer consejo a la hora de entrar a vivir en un monoambiente es la selección del color, ya que este debe ser unificado por medio de un estilo. Una gran solución es por medio de la elección de un color en las paredes o en el techo, el cual se puede utilizar en diversas tonalidades realzando los espacios. Si queremos realzar una parte muy concreta del espacio, podemos hacerlo mediante la técnica de la pared característica pero siempre dentro de unas tonalidades similares a las que hemos elegido para el resto de paredes del apartamento para mantener la continuidad.

Asimismo, otro truco para mejorar la distribución de espacios dentro de un piso monoambiente consiste en limitar las áreas por medio de espejos en vez de hacerlo mediante paredes o puertas, llegando a focalizar la atención de una zona del piso. Otra forma de dar amplitud es el uso de materiales que reflejen la luz y permitan iluminar los espacios, siendo los muebles lacados en blanco una buena elección de decoración. También puedes utilizar muros de cristal para integrar espacios pero al mismo tiempo para diferenciar los ambientes, por ejemplo, para delimitar el vestidor del dormitorio.

Dentro de un espacio abierto también se pueden definir áreas por medio de paneles o muros falsos, que no lleguen a cerrar completamente el ambiente para mantener esa sensación de amplitud y continuidad. También puedes optar por crear un tabique donde colocar un televisor con su correspondiente mobiliario. Pero si no quieres entrar en obras puedes dividir el espacio por medio de una estantería y muebles hasta el techo. El uso de estantes o libreros abiertos permite darle visibilidad al área y se puede reforzar con el uso de cómodas o mesas alargadas en paralelo.

Los monoambiente no siempre son sinónimo de amplitud, por lo que sus habitantes tienen que estar abiertos a nuevas formas de aprovechar el espacio. Una forma de hacerlo es situar junto a las ventanas como un espacio de lectura o para comer. Si el espacio tiene techos inclinados, utiliza estas áreas para generar espacios de trabajo o lectura. El fin es optimizar el lugar para la diversidad de actividades que se realicen en el lugar. También es importante recordar que el tamaño y proporción de los objetos o muebles son los que darán la mejor solución al espacio, decantándonos por una decoración y mobiliario acorde a las dimensiones.

De igual modo, los monoambientes son espacios donde concentrar las áreas en las que más hacemos vida, que también pueden acusar una cierta falta de espacio. La mejor forma para organizar y optimizar los pisos pequeños pasa dar una doble función al mobiliario. Por ejemplo podemos convertir la mesa en el sitio de comer pero también en un espacio de trabajo. Por medio de una estantería donde guardar documentos, libros y material de oficina podremos conseguir un monoambiente definido y útil.

Imagen: gogostevie

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