¡Un piso fantástico de solo 8 metros cuadrados!

Dormitorio, cocina, baño… en una sola estancia Kitoko Studio ha conseguido concentrar todos los espacios de una vivienda tradicional sin renunciar al estilo y al confort. ¡Descúbrelo!

Érase una vez una casita de 8 metros cuadrados. Nadie pensaba que en ese reducido espacio pudiese desarrollarse vida alguna hasta que llegaron los chicos de Kitoko Studio y examinaron el lugar de arriba abajo. ¿Ocho metros?, dijeron. Más que suficiente. Y comenzaron las obras. En ese minúsculo pisito situado en el corazón de París levantaron una cocina, un salón, un dormitorio y un baño, todos dentro del mismo espacio, pero todos con el máximo grado de privacidad. Nadie lo creía posible hasta que la dueña recibió las llaves para acceder a su nueva casa y descubrió todo lo que habían dado de sí los ocho metros cuadrados de su casa.

Se había convertido en una única estancia alargada. En la pared del fondo se había levantado una gran armariada con distintas puertas en la que se alojaba todo tipo de funciones. Detrás de cada una de esas puertecitas, más o menos grande, la dueña fue accediendo lentamente a distintas dependencias de una casa tradicional. En la primera puerta encontró una estantería con forma de escalera que se deslizaba hacia afuera, permitiendo hacer uso de los estantes y de sus escalones para llegar a una altura superior, donde se hallaba otra puerta. Y ahí arriba, la puerta era corredera y al retirarla a un lado se descubría la cama y el mini-dormitorio donde descansar. Descansar en privado, claro, porque una vez metida dentro, podía desplazar la puerta y encerrarse en ese espacio con todo el confort de una típica habitación.

La dueña continuó descubriendo el resto de puertas situadas a lo largo de la armariada. En una de ellas encontró una mesa deslizante con dos pequeños taburetes para sentarse a desayunar, comer, merendar o cenar con la compañía de alguien. En otra puerta, descubrió un perchero deslizante donde colgar sus mejores prendas y también un estante para los pantalones. Una puerta más y la dueña encontró un nuevo espacio de almacenamiento donde depositar todo tipo de objetos, como películas, discos, etc.

Quedaban los espacios más básicos del hogar: el cuarto de baño y la cocina, y aquel pisito renovado de 8 metros cuadrados también los tenía. Una de las puertas escondía el baño, completito, con su lavabo, inodoro y su plato de ducha; un espacio grande y luminoso en el que atender nuestras necesidades más básicas de forma cómoda y agradable. La cocina era el único espacio que no estaba empotrado detrás de ninguna puerta, sino que formaba parte de la sala principal, en uno de los extremos, situada bajo una bonita ventana, disponía de nevera, fregadero, cocinilla eléctrica y un espacio de almacenaje lateral para guardar cosas y colocar el microondas. Además, el fregadero aparecía cubierto por una tapa para aumentar la zona de trabajo culinario mientras no se necesita.

Ahí acababa toda la obra. El encargo que les había solicitado a los diseñadores de Kitoko Studio lo habían cumplido con méritos: habían transformado un típico dormitorio parisino, de esas pequeñas habitaciones que se ubican en las últimas plantas de las viviendas, en un lugar cómodo, acogedor, independiente, versátil… un lugar en el que poder cocinar, comer, acicalarse, pasar horas de ocio y dormir. Un lugar, al fin y al cabo, en el que poder desarrollar una vida normal.

El diseño central de este logrado miniapartamento se centra en la armariadafuncional en torno a la que se construyen cada uno de los espacios del hogar. Un ejemplo excepcional de aprovechamiento del espacio y de la versatilidad y ventajas de los muebles funcionales. No se trata de la vivienda más grande y lujosa del planeta, ni de la casa más minimalista y ostentosa, pero tiene algo que atrapa al verla: ninguna otra vivienda ofrece tantas comodidades en tan poco espacio. Indudablemente se trata de una obra de diseño excepcional que puede servir de ejemplo y referencia para la creación de otros pisos unipersonales.

Me parece un espacio, ante todo, ordenado, fácil de limpiar, agradable y con personalidad propia. Esto demuestra que SÍ es posible vivir en menos de diez metros cuadrados. Lo que todos nos preguntamos ahora es, si Kitoko Studio es capaz de hacer eso con solo 8 metros cuadrados de espacio, ¿qué no podrá hacer con los 90 metros mínimos habituales? Que empiece ahora la imaginación de cada cual y que cada uno cree su propio universo de rincones secretos, espacios ocultos y dependencias escondidas.

Vídeo: Vimeo

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