Cómo ahorrar energía en la cocina

A pesar de que son muchos los electrodomésticos que necesitamos utilizar todos los días, existen muchos trucos que nos permitirán reducir la cantidad de electricidad que estos utilizan, reduciendo el consumo y mejorando nuestra economía

Ahorrar energía en la cocina

Ahorrar energía en la cocina

Hasta el momento nos hemos enfocado mucho en el ahorro de energía desde el punto de vista de la iluminación: aprovechar al máximo la luz solar, utilizar bombillas de bajo consumo, también hemos hablado sobre realizar unos pequeños cambios en la casa para que las habitaciones se mantengan más ambientadas, evitando el exceso de uso del aire acondicionado o la estufa. Sin embargo, todavía no hemos visto cuáles son las formas de conseguir ahorrar energía en la cocina.

La cocina suele ser uno de los ambientes más consumidores de electricidad. La heladera, el microondas, la cafetera, el lavavajillas, todos aparatos que funcionan con electricidad, y que son indispensables para las actividades diarias en el hogar.

Sin embargo, a pesar de que son muchos los electrodomésticos que necesitamos utilizar todos los días, existen muchos trucos que nos permitirán reducir la cantidad de electricidad que estos utilizan, reduciendo el consumo y mejorando nuestra economía.


El primero de los electrodomésticos con el que trabajaremos es el refrigerador. Lo primero que debemos saber en relación a él, es que un refrigerador de 10 años de antigüedad puede llegar a consumir el doble de energía que uno nuevo.

Luego, lo que debemos realizar es ajustar el termostato a la temperatura apropiada al medio ambiente circundante. Siempre es recomendable utilizar los niveles medios de temperatura. Ni en los niveles bajos, ni en los bajos, en los intermedios la congelación es buena y nos permite ahorrar energía.

Posteriormente, algunos consejos son:

  • Colocar el refrigerador en un sitio ventilado y fresco, evitando que reciba directamente el sol.
  • Evitar sobrepasar la capacidad máxima total de carga del refrigerador, ya que su  proceso de climatización no será el indicado para conservación de alimentos, gastando mucho más energía
  • Esperar a que los alimentos se enfríen para colocarlos en el refrigerador.

El segundo electrodoméstico del que hablaremos es el horno microondas

En este caso tendremos que, por empezar, no sobrepasar el tiempo necesario de cocción de los alimentos; mantener limpio el interior del aparato; y utilizarlo según las recomendaciones del fabricante.

En la cocina, en cambio, los pasos a seguir son los siguientes: Intentas cocinar toda la comida al mismo tiempo. Hacer un plato primero y otro luego significa un mayor gasto de energía; Mantener limpio y en buen estado el interior y los quemadores del horno; Siempre que sea posible es recomendable utilizar la olla a presión, ya que con ella disminuiremos el tiempo de cocción, ahorrando energía; Encender los quemadores cuando los recipientes ya estén colocados sobre ellos; Evitar abrir constantemente la puerta del horno para corroborar el estado del alimento, ya que cada vez que lo hacemos perdemos el 20% del calor acumulado; Evitar también utilizar el horno para calentar pequeñas porciones de comida, para ello es aconsejable utilizar el microondas; Descongelar bien los alimentos antes de ponerlos a cocinar.

Y por último, el lavavajillas. Es fundamentas que antes de hacer funcionar este electrodoméstico conozcamos cada detalle de su funcionamiento, ya que si lo usamos correctamente, el lavavajillas nos permitirá ahorrar un 40% de energía, en comparación con si lavamos a mano un grupo de platos con agua caliente.

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