10 ideas para que tu mudanza sea más llevadera

Cambiar de casa puede traer muchas alegrías, pero también estrés y angustia por no saber cómo guardar las pertenencias. Sigue estos consejos y el trabajo será más fácil.

Sobrevivir a la mudanza

Fuente: proyectos.habitissimo.es en Pinterest

Mudarse de casa, especialmente si es al sitio soñado, puede ser una experiencia muy gratificante. Implica tener un nuevo espacio o decoración, conocer a nuevas personas y transitar otras rutas que quizás no conocías. Sin embargo, no todo es maravilloso, pues hacer las cajas puede volverse una auténtica pesadilla. Respira profundo y presta atención a estos sencillos tips de organización para llevar a cabo una mudanza perfecta.

¿Cómo hacer que la mudanza sea más llevadera?

Cambiarse de vivienda es el sueño de muchos, principalmente de aquellos que añoran un poco más de independencia. Ser dueño de tu espacio, establecer tus propias normas, emprender nuevos proyectos… Muchas son las cosas positivas que se asocian a una mudanza. Los problemas comienzan a verse al momento de empacar. Meter la vida en una maleta no es fácil, pero hay maneras de hacer que la mudanza sea más llevadera.

  1. Preparación ante todo. Mudarte te brinda la oportunidad de realizar una limpieza exhaustiva de ciertos rincones y tirar todo aquello que realmente no te hace falta. Si tu actividad favorita es almacenar cosas, tal vez debas elegir alquilar un trastero. Una vez que te acostumbras a usarlo, jamás podrás dejarlo. Si tu nuevo hogar no es tan espacioso, este sitio será el ideal para resguardar tus pertenencias y mantenerlas a la mano cuando las requieras
  2. Saber por dónde iniciar. Comienza a empaquetar al menos con tres semanas de anticipación. Para empezar, debes recolectar algunas cajas, que puedes obtener en negocios cercanos o comprándolos en alguna empresa de mudanzas. Lo mejor es que inicies con las cosas que no utilizas en tu día a día, como los libros que ya has leído. Aunque el cubo sea lo suficientemente grande, cárgala sólo con lo que puedas mover. No te excedas.
  3. No sacar todo de los cajones. Puedes mantener dentro de tus gavetas aquellos objetos que no sean demasiado pesados y concentrarte en cubrir muy bien el mueble. Si el trasto resulta muy difícil de mover, siempre puedes transportar las gavetas por separado. Esta medida te ofrece doble beneficio, ya que no necesitarás comprar más cajas y al llegar a la nueva casa podrás ubicar todo más fácilmente.
  4. Buscar ayuda. Conviene consultar con tu familia o amigos si pueden prestarte apoyo durante la mudanza. Asimismo, puedes alquilar un vehículo que te permita mover las cosas de un sitio a otro o, si puedes pagarlo, un camión de mudanzas.
  5. Tener todo bajo control. La idea de empaquetar toda tu casa en unas cuantas cajas puede dar un poco de miedo, pero el éxito de la mudanza depende del orden que sigas. Una forma apropiada de no perder tus objetos es “guardar” por separado cada habitación y marcar cada contenedor con el nombre del sitio donde se encontraba. El inventario se convertirá en tu más grande aliado. Es conveniente que compres un rollo de papel de burbujas para envolver, o consigas algunos cobertores viejos para proteger los elementos más delicados.
  6. Desarmar los muebles. Cuida de no perder las piezas pequeñas. Coloca cada tornillo en una bolsa de plástico debidamente identificada. En ellas debes señalar el sitio donde debe ir cada accesorio, aunque sería útil tener a mano los instructivos de cada asiento o mesa.
  7. ¡A cargar el automóvil!. No pierdas la cabeza metiendo cajas sin parar. Inicia con los muebles de mayor tamaño y luego con los contenedores de mayor peso. Éstos te servirán para asegurar los muebles dentro del carro de mudanza. Los objetos más livianos deben colocarse sobre el mobiliario y los aditamentos sueltos funcionarán como relleno. Es importante que compres cuerdas para amarrar todo y evitar que algo se caiga. Este día es para usar ropa suelta y cómoda, que te facilite moverte de un lado a otro.
  8. Preguntas de rigor. Si la nueva casa tiene ascensor, no olvides consultar si está permitido subir objetos de gran tamaño como muebles y electrodomésticos, así te evitarás un dolor de cabeza y algunas dificultades con los vecinos. Es importante que desconectes tu refrigerador, el calentador y el filtro la noche previa a la mudanza.
  9. En la casa nueva. Acabas de pisar tu nuevo hogar y tu felicidad se ve opacada por la cantidad de cajas que hay que desempacar. Calma, primero lo primero: acomoda los muebles, cierra las cajas que has desocupado para que no resten tanto espacio y movilidad, y enchufa el refrigerador. También puedes iniciar con las cajas más pequeñas para que te animen a seguir.
  10. La primera noche. Es posible que tu primera noche en la casa nueva no resulte tan placentera, dado que tu cama estará sin armar. Suponiendo que ese sea el caso, recuerda separar un pequeño bolso con sábanas limpias para tu colchón, una toalla para la ducha obligada después de cargar cosas, tu cepillo de dientes y la pijama. Es fundamental que amanezcas descansada y con mucha energía para continuar con la faena.

Puede que no te estés mudando al sitio que deseabas en un principio, incluso si en realidad luce muy bien el lugar. Es normal que sientas agobio y mucho estrés, pues es lo que los cambios traen consigo. Si necesitas llorar, hazlo, pero no tardes demasiado, tu nueva casa te espera. Si necesitas más apoyo, quizás debas ver estos consejos para preparar una mudanza. 

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