Cómo sembrar tu huerto en otoño

Cultivar plantas antes de que inicie el frío invernal tiene sus trucos. Cada estación es distinta y por ende los cuidados que se deben tener para lograr una buena cosecha. El estado de las semillas será fundamental

Qué tipo de plantas se pueden poner en un huerto de otoño

Cada estación del año tiene sus ventajas y desventajas climáticas. Estas deben ser tomadas en cuenta antes de cultivar nuestras plantas en casa. Para sembrar un huerto en otoño, deben considerarse varios elementos y seguir un paso a paso minucioso para obtener una cosecha óptima.

Si el huerto está activo, seguramente aún tengas producción de los vegetales que se cultivaron la temporada anterior. Por ello lo principal será crear el espacio para las nuevas plantas. No todos los vegetales pueden sembrarse en esta época. Los más recomendados, pues se adaptan a las condiciones venideras, son las coles, en todos tipos.

Otras opciones para el cultivo son las acelgas, espinacas, brócoli, remolacha, rábanos, nabos, puerros, lechuga, escarola y zanahorias. Los ajos también se dan muy bien en esta época y resulta fabuloso tenerlos en el hogar, pues aportan gran sabor a nuestras comidas. A diferencia del resto, se siembran los dientes con puntas.

En todos los casos resultará vital que compremos semillas frescas y en buen estado. Estas deben ser resistentes. Para asegurarnos de la frescura, debemos fijarnos en la fecha de vencimiento que se colocan en los empaques. Cuando la semilla está vencida es muy difícil que prospere. No germinará y habremos malgastado unas dos semanas del proceso.

Pasos para sembrar tu huerto en otoño

Lo primero será disponer de unos semilleros o almácigos. Estos son bandejas con varios compartimientos donde colocaremos las semillas para que germinen. Es aconsejable usar un sustrato que haya pasado por un proceso de esterilización, que sea ligero y poroso para que retenga fácilmente la humedad. Cada huequito debe rellenarse con la tierra. Para que quede más compacta se debe golpear un poco la bandeja.

Si el sustrato está un poco seco debe humedecerse antes de incrustar las semillas, sino cuando se rieguen éstas flotarán. Por cada compartimiento se pueden agregar hasta tres semillitas. Deben quedar cubiertas pero no llegar al fondo. Lo siguiente será elaborar unos pequeños cartelitos para identificar cada germinado. Igualmente, se debe colocar en la nota la fecha en la que se sembró. Incluso, se puede anotar el nombre del proveedor por saber si repetimos o no la compra.

Para finalizar el cultivo de las semillas se debe colocar por encima una cobertura delgada de sustrato. Mientras más grande la semilla, más profunda deberá ser enterrada. Lo siguiente será colocar el semillero en un espacio donde mayormente le de sombra.

La tierra debe estar siempre húmeda, sin encharcarse. Por ello debes revisar con regularidad, al menos hasta que comiencen a germinar. En lo que aparezcan los brotes debe cambiarse a un sitio en el que le dé más luz, especialmente de la mañana.

Recomendaciones especiales según el vegetal

La planta de la zanahoria es bianual. Cuando introduzcamos las semillas están deben quedar a un centímetro de profundidad y entre cada una deben estar separadas a unos 2 cm. Ellas se pueden alternar con rábanos, cebollas, lechugas, ajos y guisantes.

En otoño es bueno sembrar berenjenas, sin embargo deben cuidarse del frío. La temperatura ideal para que germinen es estar entre los 27 y 32 centígrados. Lo mejor es tenerlas solas, pues no prosperan al mezclarse con otros vegetales.

Los semilleros de pepinos y pimientos deben estar protegidos de la intemperie. Ambos son cultivables durante la temporada previa al invierno. El perejil se da durante todo el año, así que en cualquier época se puede sembrar.

Si se opta por los rábanos, el mejor método para cultivarlos es en forma de hilera. El proceso de germinación es corto, pues en cuatro días ya se notarán los brotes. Hay que estar atentos para hacer la mudanza. Entre cada plantita de rábano debe existir un espacio de unos cinco centímetros.

Los apios suelen cultivarse entre los meses de febrero y marzo. Sus semillas no dbene exponerse a temperaturas inferiores a los 24 grados centígrados. Cuando son llevados al suelo la separación entre cada planta debe ser de unos 25 centímetros en los del tipo dorado y 40 centímetros en los verdes. Se combinan con puerros, pepinos, coles, tomates, rábanos, espinacas, judías y lechugas.

Irregularidades comunes que se dan en los sembradíos

No cambiar de sitio a tiempo los brotes de las semillas puede ocasionar que las plantas se “estiren” en busca de luz. Al hacerlo, los tallos se debilitan, pues aún son muy delgados. Cuando esto ocurre se parten o caen al momento del riego. La solución será exponerlos a la luz solar diurna, lo más pronto posible y todos los días, para que recobren la fuerza y estabilidad que han perdido.

Otro error que podemos cometer es llenar de semillas los compartimientos del germinador. Esto hará que la siembra sea demasiado densa. Si todas las semillas germinan a la vez, el compartimiento necesitará ser raleado. Luego se retirarán con cuidado los plantines más finitos y se dejará solo uno. Como ves, tiene sus trucos, pero tener un huerto en casa brinda la posibilidad de tener alimentos más sanos.

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