Consideraciones sobre las fachadas de madera

Cuando se desea revestir las fachadas con madera hay que tener presente algunas consideraciones. Para empezar, hay que saber elegir la especie de madera que se utilizará y el uso y riesgo de la misma. Además, según la especie de madera empleada, es importante realizarle algún método de protección.

Uno de los materiales más utilizados en la arquitectura es la madera, un material sumamente cálido que además funciona como un gran aislante térmico. De hecho, por estas cualidades, la madera es muy utilizada en las construcciones que se localizan en zonas donde el clima es frío. Además, la madera también es empleada para revestir las fachadas.

Consideraciones sobre las fachadas de madera

Precisamente cuando se desea revestir las fachadas con madera hay que tener presente algunas consideraciones. Para empezar, hay que saber elegir la especie de madera que se utilizará y el uso y riesgo de la misma. Según el Código Técnico de la Edificación, CTE, existen cinco clases de riesgo:

  • Uso 1: la madera está protegida y no se expone a la humedad.
  • Uso 2: está protegida frente a los agentes externos, pero las condiciones ambientales que la rodean favorecen su contacto con la humedad. Esto sucede por ejemplo cuando se trata de una piscina cubierta.
  • Uso 3: la madera se encuentra al descubierto, rodeada de humedad, pero no toca el suelo de forma directa.
  • Uso 4: en contacto con el suelo o agua dulce, se expone a una humidificación en la que supera de forma continua un contenido de humedad del 20 por ciento.
  • Uso 5: la madera está en el exterior y siempre en contacto con agua salada. El contenido de humedad del material supera el 20 por ciento.

Generalmente, de los cinco riesgos expuestos, la madera esta amenazada por el riesgo 3. En este caso, para evitar el deterioro del material es importante seleccionar una madera con buena durabilidad natural y realizar un detalle constructivo adecuado que contribuya a la evacuación del agua de lluvia y la ventilación. De esta forma, su vida útil es mayor.

Especies de madera

Las especies de madera que se deben utilizar para las fachadas son las coníferas continentales (alerce), norteamericanas (cedro rojo de Canadá y sequoia), las frondosas tropicales de origen americano (ipe, guatambu, teca) y las asiáticas (balau o moabi). Estas especies tienen una gran durabilidad natural para la carpintería exterior.

Si se eligen las maderas tropicales hay que considerar que con el tiempo toman un tono gris. Para evitar ello hay que darles un acabado a base de aceites naturales, así refuerzan su protección e impermeabilidad natural.

En el mercado europeo las maderas más utilizadas son las coníferas, el cedro rojo, el pino silvestre tratado en profundidad y el alerce natural. Si bien estas maderas son menos resistentes, gozan de una impregnabilidad muy alta, lo cual es bueno para la penetración de protectores y productos de acabado.

Cómo proteger la madera

Cuanto menor sea la durabilidad de la madera más hay que protegerla. Los métodos de protección pueden ser aplicados en profundidad, como la inmersión prolongada, el autoclave con presión o con doble vacío; o ser superficiales, tales como el pincelado o la pulverización. Este último método de protección se recomienda para las maderas de mayor durabilidad.

Vía | Consumer
Foto | Pnwra

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