Tuberías y Materiales

La fontanería nos permite reparar o crear sistemas de agua y desague dentro de las viviendas con el fin de conectar la red externa al sistema interno y brindarnos comodidad.

La fontanería consiste en una serie de técnicas que nos permiten instalar, reparar y diseñar sistemas de agua y desague con el fin de brindar confort interior en la vivienda moderna, es un proceso que requiere técnica y conocimiento sobre todo de las características y resistencia de los materiales.

Un primer asunto a considerar cuando emprendemos un proyecto de esta naturaleza es el relacionado con las tuberías, que son los canales a través de los cuales circulará el agua o descargará el desague, ellas son los elementos fundamentales en la instalación del agua o desague. En el caso de la instalación o distribución del agua esta está compuesta por una serie de conexiones de tuberías con elementos de grifería, estos tubos pueden ser hechos de plomo las cuales son bastante blandas y flexibles, ellas pueden ser cortadas con sierras para metales o serruchos de punta comunes y por lo general se encuentran en viviendas muy antiguas. El plomo sin embargo, no es recomendable en instalaciones de agua caliente, ya que se deteriora rápidamente por la exposición a altas temperaturas y mucho menos recomendable para instalaciones de agua de consumo, ya que como sabemos es un material que despide elementos contaminantes y nocivos para el ser humano.

Las tuberías de hierro por su parte, son las que han sustituido a las de plomo, se emplean mucho para instalaciones de agua caliente, se caracterizan por ser sólidas y difíciles de trabajar, también pueden ser cortadas con sierras, pero para ser unidas con los otros elementos de gasfitería deben ser roscadas con una herramienta denominada tarraja; las tarrajas se presentan de diferentes medidas las hay de diámetro ½ pulgada, ¾ de pulgada e inclusive más grandes. Un problema de este tipo de sistemas es la acumulación de oxido, lo que provoca la obstrucción de la tubería; asimismo en los sistemas de suministro de agua donde esta contiene un alto contenido de cloro, este tipo de tuberías no son muy adecuadas, deteriorándose rápidamente, la herrumbre provoca además la deformación y expansión de la tubería destruyendo el concreto que la rodea y degenerando en rajaduras en la pared.

El Policloruro de Vinilo (PVC) es un material termoplástico que se presenta en su forma original como un polvo de color blanco, se fabrica mediante la polimerización del Cloruro de Vinilo monómero (VCM) que, a su vez, se obtiene de la sal común y del petróleo. El PVC contiene un 57 por ciento de cloruro que proviene de la sal, siendo esta un recurso natural prácticamente inagotable, contiene un 43 por ciento de etileno obtenido del petróleo, el cual por desgracia es un recurso natural no renovable.


El uso del PVC en fontanería nos ha permitido obviarnos muchas de las complicaciones que se presentaban al utilizar tuberías de plomo o hierro. Este tipo de tuberías están disponibles para sistemas de agua caliente y agua fría; asimismo existen infinidad de accesorios y complementos diseñados para este tipo de sistema. Las tuberías de PVC se caracterizan por ser de fácil trabajabilidad, maniobrables, proporcionan un mayor caudal, alta resistencia (hasta PN 25 bar), son inertes e inocuas, presentan un alto grado de estabilidad química, alta resistencia al fuego, facilidad de transporte, pueden ser inclusive dobladas con herramientas especiales y funcionan tanto con rosca como a presión, para el primer caso y con el fin de obtener un buen sellado hay que emplear cinta teflón para unir las roscas, en cambio para el caso de emplearse tuberías a presión de emplea pegamento de PVC; en ambos casos se obtienen uniones durables y resistentes a presiones de unos PN 25 bar. El PVC es muy resistente a productos corrosivos, disfruta de un índice de dilatación térmica razonable y los tramos de tubería se unen fácilmente con adhesivos especiales; se recomienda su empleo en tragantes (tuberías por donde se evacua el agua usada), bajantes (tubo principal de desagüe) o sifones también conocidos como trampas p (obstáculos de la tubería que permiten filtrar objetos que pueden dañar la tubería, e impiden el retorno de malos olores).

Es interesante confirmar el amplio empleo de este tipo de tubos, por ejemplo en España en los últimos 10 años el crecimiento del uso de tuberías de PVC ha sido superior al 75 por ciento; por su parte en Europa el 31 por ciento de las tuberías empleadas son de PVC y a nivel mundial representan el 39 por ciento.

En España están reguladas por normas UNE para abastecimiento de agua a presión, normas UNE para evacuación y normas UNE para drenaje; asimismo están legisladas por la CPD 89/106/CEE: Directiva Europea de Productos de Construcción por la que se dictan las disposiciones para la libre circulación de productos de construcción. (Su transposición en España se realizó a través del Real Decreto 1630/1992), la DWD 98/83/CE: Directiva Europea de Agua Potable. (Su transposición en España se realizó a través del Real Decreto 140/2003, estableciéndose los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano), el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías de Abastecimiento de Agua actualizado por la Guía Técnica sobre Tuberías para el Transporte de Agua a Presión y el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías de Saneamiento de Poblaciones.

La desventaja del PVC, sin embargo, es que con altas temperaturas el material sufre alteraciones; asimismo con temperaturas de congelación o muy bajas tiene en el efecto de conferirle gran rigidez elevando su sensibilidad a los golpes y tornándolo quebradizo, con lo cual será más propenso a fugas; sin embargo su comportamiento es bueno en climas templados y tropicales.

Una nueva tendencia y que va tomando fuerza, sobre todo a partir de la difusión del gas natural como combustible casero, es el de las tuberías de cobre; estamos hablando de un material resistente, maleable, que puede ser cortado con sierras de dientes finos o con una herramienta corta-cobre; cuenta a su vez con una gran gama de complementos como racores, dispositivos en forma de T o L, curvas de 90 grados, curvas de 45 grados, etc. Pueden emplearse empotradas pero para ello hay que recubrirlas con cinta aislante (u otro material protector o aislante) para impedir los efectos corrosivos del yeso y del cemento sobre este material. Una gran ventaja de este material es que no no sufren un deterioro comparable con las tuberías de hierro, plomo o PVC, son muy resistentes al calor, la presión y prácticamente inmunes a la oxidación.

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