Ventanas de madera, cómo restaurarlas

La humedad, el calor, los cambios de temperatura bruscos ponen a prueba constantemente la resistencia de las ventanas de madera, provocándoles agrietamiento y alabeo. En este post, algunos consejos para solucionar estos problemas.

No es muy común encontrarnos con ventanas de madera, sin embargo, existen algunos lugares, sobre todo aquellos decorados con un estilo rustico, que todavía disponen de ellas. Afortunadamente para esos lugares, existe una forma muy sencilla de restaurarla en caso de que no se presente con una buena apariencia o refleje el paso del tiempo. Y digo afortunadamente porque bien sabemos lo caro que resulta poner ventanas de madera en el hogar.

Ventanas de madera, cómo restaurarlas

Ya sabemos bien, de todas las veces que hemos hablado de los aislantes naturales, que la madera es uno de ellos. Sin embargo, la humedad, el calor, los cambios de temperatura bruscos ponen a prueba constantemente su resistencia, provocándole agrietamiento y alabeo. Sobre todo el calor y la humedad son los grandes enemigos de la madera, ya que genera la pudrición de la madera y favorecen el ataque de los insectos (carcoma). Quizás esta es una de las razones por las que poco a poco las ventanas de madera fueron quedando fuera de uso, siendo reemplazada por el PVC, que ha conseguido imitar con gran perfección a la madera, sin necesitas de mantenimiento y garantizando las más altas prestaciones en cuanto a aislamiento.

Pero si en cambio ya se dispone de una ventana de madera, la opción de restaurarla creo que debe ser la más considerada. Para hacerlo, lo primero que debemos hacer es comprobar el estado previo en el que se encuentran, para poder evaluar si necesitamos tan solo realizarle un pequeño mantenimiento, que con un ligero lijado y un barniz adecuado para maderas de exterior nos alcanzará para proteger un año más las ventanas frente a las agresiones climatológicas, o si el trabajo será mucho mayor.

También tendremos que ver si los cristales están perfectamente alojados en el marco de la ventana. Además, repasar la masilla, eliminando previamente los restos de la anterior con un cúter, y aplicando un nuevo cordón.

De todos modos, lo mejor es retirar las ventanas, observando que las bisagras no estén desportilladas. En ese caso, podemos arreglarla con masilla o directamente cambiarla. Luego tendremos que lijar los marcos completos, preferiblemente con papel de grano fino, para igualar toda la superficie y prepararla para el agarre de la nueva capa de barniz.

En el caso de que falten trozos de madera, también tendremos que colocarle masilla para reparar los desperfectos. Una vez que la masilla este dura, notaremos que ya no quedan rastros de ellas, procediendo a lijarla nuevamente para igualar la superficie. Finalmente, retiraremos los trozos de masilla seca y agrietada de la unión de marco y ventana con un cúter y utilizaremos un cordón de silicona transparente o masilla apta para este uso que vuelva a sellar la unión.

Ahora bien, si el problema es que la ventana de madera tiene carcoma, entonces podemos comprar en las tiendas de bricolaje alguno de los tantos productos que hay especialmente para solucionar dicho problema. Solo debemos tener en cuenta que los productos se deben introducir con jeringas, y que la erradicación absoluta de la carcoma no es fácil.

Vía │ Decoestilo
Foto│Dominics

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