Cómo arreglar los problemas más comunes de cerrar y abrir una puerta

Cuantas veces nos ha pasado que una puerta no cierre o abra bien y nos vemos obligados a hacer fuerza para poder maniobrarla. Pero esta problemática tan tediosa, muchas veces no requiere de tanto esfuerzo para ser solucionada, por lo que intentaremos poner foco en las complicaciones más comunes y cómo solucionarlas.

Cómo arreglar los problemas más comunes de cerrar y abrir una puerta

Cómo arreglar los problemas más comunes de cerrar y abrir una puerta

Cuantas veces nos ha pasado que una puerta no cierre o abra bien y nos vemos obligados a hacer fuerza para poder maniobrarla. Pero esta problemática tan tediosa, muchas veces no requiere de tanto esfuerzo para ser solucionada, por lo que intentaremos poner foco en las complicaciones más comunes y cómo solucionarlas.

Obviamente, no vamos a decir que la solución es cambiar la puerta por una nueva, porque la reparación se puede realizar fácilmente sin necesidad de gastar en una estructura nueva. Lo primero que debemos hacer es buscar el origen del problema y comenzar a trabajar desde ese punto. Las herramientas a utilizar no son muchas.

Los casos más comunes son que la puerta se haya movido de su cuadro original, o que la madera se haya hinchado debido a la humedad del lugar. Muchas personas tienden a cepillar el borde de sus puertas cuando piensan que el problema radica en el crecimiento de la puerta, sin embargo no generan ningún resultado, ya que la placa presenta descuadres, en los que no vale el cepillado de la puerta, ya que sigue cayendo en el borde del marco.


Lo primero que debemos hacer es apretar los tornillos de la puerta que agarran las bisagras y los goznes, ya que a veces tienden a aflojarse produciendo el movimiento lateral de la puerta dentro del marco. Si el problema se encuentra en esta parte de la puerta y los tornillos no quieren ajustar, entonces es un indicio que se han salido las rocas debido a un agrandamiento de los orificios en la madera del marco. Ahí tendremos que colocar tornillos mucho más gruesos.

Los casos más comunes son de hinchazón de la madera o bien un descuadre en la colocación

Los casos más comunes son de hinchazón de la madera o bien un descuadre en la colocación

Si ninguna de las anteriores opciones soluciona el problema, observemos si es un hinchamiento de la madera. Si esta es natural, entonces de deberá pasar tiza por todo el borde y cerrar y abrir la puerta varias veces: El área en que se vea menos la tiza es el lugar en donde está chocando la puerta. Si está pintada, veamos que parte está más pulida.

Con un cepillo de carpintero, lijadora o lija gruesa, gastamos el borde que choca. Mientras frote el borde debe ir comprobando para que no lije demasiado la puerta y produzca un orificio entre el marco. Si el roce está en la parte superior se realiza como antes se había citado. Si es en la parte inferior, se debe desmontar la puerta y lijar.

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