¿Cómo colocar el parquet en el suelo de casa?

Aprende paso a paso a montar un suelo de parquet. Solo necesitas el material básico, unas pocas herramientas ¡y ganas por empezar!

En este post os vamos a ayudar a montar un pavimento laminado. La colocación de parquet u otro tipo de entarimado es algo cada más frecuente en el hogar y son muchas las familias que deciden optar por este tipo de suelo tanto por la calidez que nos aporta como por el impacto estético que genera en términos de decoración. Se trata de una obra sencilla de realizar, siempre que se tenga un poco de paciencia y todos los materiales necesarios para conseguir un resultado excelente.

Por ello empezaremos describiendo cuáles son esos materiales imprescindibles para montar el parquet. En primer lugar necesitaremos las distintas láminas de suelo para rellenar el espacio, sus zócalos correspondientes y una lámina de polietileno que nos permitirá proteger y afianzar el entarimado. El polietileno es resistente al impacto, tiene una baja absorción de humedad, pesa muy poco y es resistente al contacto con químicos y ácidos, por lo que se torna un aliado incondicional en esta tarea de bricolaje.

Para trabajar con estos materiales, serán necesarias unas herramientas básicas como son martillo, un cortante, un adhesivo para el zócalo y una máquina para cortar las láminas y ajustarlas a las dimensiones de nuestra habitación. Como complemento será necesario un kit de montaje específico que consta de unas cuñas de plástico, un taco de madera y una palanca acolchada.

Limpieza inicial y colocación de láminas

Empezamos el trabajo. Lo primero es limpiar bien la superficie donde pretendemos instalar el parquet. A continuación extenderemos el rollo de polietileno por todo el suelo cubriéndolo de parte a parte y con un cúter lo cortaremos allí donde sea necesario. Con la lámina de polietileno extendida en el suelo, comenzaremos a colocar los distintos tableros de parquet. Empezaremos por la periferia de la habitación, por una de sus paredes. Cogeremos la primera lámina de parquet y la situaremos contra la pared o paredes (si fuera una esquina), dejando un centímetro de separación. Para controlar esta separación nos ayudaremos de las cuñas de madera, colocándolas entre la lámina de parquet y la pared.

Hecho esto, presentamos la siguiente pieza y la colocamos al lado de la primera. Estas piezas se ensamblan mediante un simple sistema de “clic”, ejerciendo una mínima presión. Realizaremos este mismo paso hasta llegar a la pared opuesta. Lo más seguro es que el tamaño de la lámina de parquet supere al espacio que nos queda para cubrir la primera fila, así que la recortaremos a medida con una caladora. Después la uniremos con el sistema de clic nuevamente, recordando siempre dejar un centímetro de separación respecto a las paredes.

parquet

Montada la primera fila de láminas de parquet, realizaremos el mismo proceso para rellenar todas las filas, una debajo de otra, hasta completar el espacio de la habitación. Cabe señalar que siempre utilizaremos todos los retales recortados. En este caso, si la última lámina que colocamos en la primera fila la recortamos, utilizaremos la pieza sobrante para empezar con ella la segunda fila. La unión de las láminas se realiza de la misma forma que lateralmente, es decir, se colocan canto con canto, dejando un mínimo de inclinación, y se ejerce una pequeña presión hacia abajo para engancharlas con un “clic”.

La técnica, muy importante

A partir de este momento, cada lámina que encajemos, tendremos que encajarla preferentemente con la lámina de la fila superior (olvidándonos de la lámina que tenga al lado) y una vez enganchada con la parte de arriba, la golpearemos por el lateral empleando el taco de madera y un martillo para unirla con la lámina lateral. Cuando lleguemos al final de la fila, será imposible utilizar el martillo para encajar la última lámina y será el momento de emplear la palanca curva que citamos entre las herramientas. Con estas simples instrucciones, terminaremos toda la estancia sin problemas y hecho esto, podremos retirar cada una de las cuñas que situamos en las paredes.

A continuación colocaremos los zócalos. Los tendremos que recortar previamente por los extremos, formando un ángulo de 45 grados para su correcta unión. Los zócalos se unirán a la pared mediante un adhesivo que colocaremos en el mismo zócalo por la parte de atrás. Una vez pegados a la pared, nos ayudaremos de unos pocos clavos para asegurar su fijación. Al igual que hicimos anteriormente con las láminas de parquet, tendremos que ir midiendo los espacios que nos van quedando conforme colocamos los zócalos, para ajustar su tamaño y recortarlos en caso necesario.

Haremos esto en todo el perímetro y habremos finalizado nuestra obra. Como veis son varios pasos muy simples que no requieren ninguna especialización por nuestra parte. Tendremos que dejar secar el adhesivo 24 horas y ya podremos empezar a disfrutar de nuestro nuevo suelo entarimado. Os recomiendo echar un vistazo a los tipos de productos de limpieza que admite este suelo, dado que el parquet tiene sus cuidados específicos si queremos que nos dure mucho tiempo. Esperamos que os haya servido de ayuda ¡y que lo pongáis en práctica!

Foto: PublicDomainPictures

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