Reparar chapeado deteriorado de una mesa

Si el chapeado de una mesa se ve estropeado no es necesario cambiar la mesa. Existen formas simples de reemplazar el espacio roto o bien retirar todo el chapeado. En este post nos encargaremos de dichos trabajos, para que de forma económica y sencilla logremos restaurar una superficie que creíamos perdida.

Reparar chapeado deteriorado de una mesa

Continuamos aprendiendo a refaccionar cosas. Son realmente pequeños trucos que nos ayudarán a ahorrar un poco de dinero, ya que no tendremos la necesidad de cambiar esos muebles rotos por otros nuevos, ya que podremos repararlos y dejarlos como nuevo. En el último tiempo lo hemos hecho con diferentes tipo de muebles y materiales, hoy lo haremos con chapeado deteriorado del canto de una mesa. Si creías que debías cambiar de mesa porque el chapeado se había estropeado, tengo buenas noticias para ti, eso no será necesario.

Lo que debemos hacer si queremos retirar la superficie es aplicarle calor a la chapa que debemos retirar, por intermedio de una plancha, colocándole un paño fino entre esta y la superficie que vamos a retirar. Esto permitirá que la cola se ablande, pudiendo de esta forma retirar el trozo chapeado de una manera sencilla. Una vez blando, retiraremos todo el chapeado con una espátula.

Sin embargo, no siempre es necesario emplear el calor para eliminar una parte dañada. Si la superficie a reemplazar es muy pequeña, y no deseamos realizar todo el trabajo en la totalidad de la mesa, lo que se puede hacer es utilizar un trozo de papel cebolla para calcar el dibujo de la parte dañada y dibujarlo con papel de calco sobre un trozo de chapeado del mismo color y grosor que el que recubre la mesa.


Luego de realizar esto debemos lijar la zona estropeada con el objetivo de que quede con la misma altura en toda la superficie. La limpiaremos para que no queden restos de cola y le colocaremos la nueva pieza sobre el espacio. Para hacerlo utilizaremos cola de carpintero y clavos de punta perdida. Para que los clavos no se observen podemos rellenar los orificios con pasta de madera comercial. Si esta pasta no es de vuestro agrado, también podemos confeccionar nosotros mismos un tipo de pasta casera que nos permita tapar los clavos.

La pasta casera la podremos realizar mezclando serrín y cola de carpintero, o bien, cortando trozos de periódico en tiras, mezclándolos con agua hasta conseguir una pasta libre de grumos. Luego habrá que teñirla del color de la superficie. Ambas pastas, una vez colocadas, pueden ser lijadas.

El mayor inconveniente que nos puede surgir es el de no encontrar un chapeado del mismo color al de nuestra mesa para reemplazar el pedazo estropeado. En dicho caso será necesario pintar toda la mesa. Si debemos hacerlo tendremos que aplicarle previamente una mano de tapaporos y una de selladora para que la pintura, barniz o tinte agarre bien sobre la superficie.

Fuente: Consumer

Foto: Mesa por Olaf en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...