Una biblioteca en la escalera

En las viviendas donde no hay espacio para tener una biblioteca grande y cómoda, los libros andan dando vueltas por toda la vivienda. Están sobre la mesa, sobre los escritorios, repartidos en las habitaciones… En fin, para revertir esta situación y que los libros tengan un lugar especial, en este post vamos a ver cómo hacer una biblioteca en la escalera.

El saber no ocupa lugar”, esta frase la he escuchado en repetidas ocasiones, aunque a veces la misma me genera una disyuntiva, ¿ocupa o no ocupa lugar? La realidad es que cada uno pensará lo que desee, pero la gran verdad que es los libros, la fuente del saber, sí ocupan lugar.

Una biblioteca en la escalera

En las viviendas donde no hay espacio para tener una biblioteca grande y cómoda, los libros andan dando vueltas por toda la vivienda. Están sobre la mesa, sobre los escritorios, repartidos en las habitaciones… En fin, para que los libros tengan el lugar que merecen a continuación vamos a ver cómo hacer una biblioteca en la escalera.

Generalmente las escaleras suelen cumplir la función de comunicar un espacio con otro y para que estén bonitas las personas las decoran a gusto y piacere. Sin embargo, las escaleras pueden cumplir otras funciones más. Una de ellas es precisamente ser una biblioteca.

Dependiendo del tipo de escalera que cada uno tenga la biblioteca podrá tomar diferentes formas. En el caso de que la escalera sea amplia, se pueden colocar módulos estándares, o mandar a hacer a medida, en una sola parte de la escalera (obviamente la que dé a la pared). Hay que considerar muy bien las medidas, que los módulos que coloquemos para la biblioteca no sean muy anchos, ni largos ni profundos, dado que debemos dejar un paso holgado para transitar por la escalera y debemos dotar a la biblioteca de una sensación de ligereza. También elegiremos colores claros, preferentemente el blanco, para pintar la biblioteca.

Por último, para dicho caso, es esencial colocar los módulos alejados del piso y del techo, y si los libros son ubicados estratégicamente también pueden brindar una original decoración.

En el caso de que la escalera sea pequeña y no podamos colocar los módulos en la pared porque sino las personas no podrían subir y bajar la escalera cómodamente, debemos ingeniárnoslas de otra manera. Un ejemplo puede ser utilizar como mini estantes de libros los espacios que quedan entre los escalones. Ese espacio puede hacerse hueco y allí poner libros. Claro que en este caso uno tendrá que agacharse más o menos para escoger el libro que desee según en que escalón se coloquen, pero no deja de ser una idea creativa para solucionar la falta de espacio para colocar los libros. Una sugerencia es agrupar los libros por genero, temática o autor y ponerlos juntos en un espacio del escalón.

Fuentes: Decoesfera e Inventos absurdos

Foto: Decoesfera

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