Y tú, ¿dónde haces la siesta?

Este verano encuentra tus mejores lugares para echar la siesta, disfruta de estos pequeños descansos de la vida al aire libre y en contacto con la naturaleza.

Hamaca

Ahora con el verano y el mayor tiempo libre o las vacaciones, hay algo que todos echábamos en falta y que podemos empezar a disfrutar desde ya: ¡las siestas! Esos buenos momentos de descanso y relax que se viven después de comer o al caer la tarde, bajo el calor y la brisa veraniega. Parece que es en este momento del año cuando el cuerpo se vuelve más perezoso que nunca y no hay quien se resista a una buena siesta de hora, hora y media o quizá dos… ya se sabe que cuando uno duerme bien a gusto no hay quien le extraiga del mundo de Morfeo. Pero que andemos soñando en los mundos de Yupi, no quiere decir que debamos desatender el lugar y el entorno donde permanecemos durmiendo porque, indudablemente, estos dos factores influirán notablemente en el estilo de sueño que tengamos.

Así que hoy nos lanzamos en Vivirhogar con una selección de lugares ideales para echar una buena siesta. Lo que seguro que tenemos claro es que dormir al aire libre es la mejor de las opciones que tenemos porque el contacto con la naturaleza despertará gratas sensaciones en nosotros, así que si tenemos balcón, terraza o jardín será el mejor momento para sacarles partido. Para las siestas lo mejor es tener una buena hamaca donde tumbarse y dormirse con el vaivén del viento… si no disponemos de una, siempre tendremos la opción de sentarnos en un buen butacón, en una tumbona de playa o en algún tipo de asiento que nos ofrezca confort y la posibilidad de echarnos hacia atrás.

Puff terraza

Si no tenemos terraza, balcón ni jardín… entonces te animo a ir a la habitación más fresquita de la casa, abrir la ventana y tumbarte cerca de allí. Si esa opción no te convence… tal vez puedas bajar a tomar la sombra bajo un buen árbol o quizá ir a la playa, bajo la protección de una buena sombrilla. Cualquiera de estas opciones son perfectas para un descanso asegurado. Que sí, que da mucha pereza salir de casa para echar una cabezadita… pero más tarde cuando vuelves a abrir los ojos después de la siesta acabas agradeciendo el esfuerzo. Esa sensación de cansancio y aturdimiento con la que te despiertas después de una siesta desaparece si has estado durmiendo en un entorno tranquilo e ideal… ¡así que no caigáis en la tentación de quedaros en el sofá de siempre o en la cama de vuestro cuarto!

En las fotografías podéis disfrutar de dos lugares excepcionales para vivir estos buenos momentos que nos brindan las siestas. La primera de ellas, un precioso porche de madera situado en Grecia, encalado al estilo helénico, abierto a las maravillas del paisaje mediterráneo y con una hamaca abierta para invitarte a entrar en el mejor de tus sueños. ¿Alguien podría dudarlo?

Si no tenemos hamacas, como decía anteriormente, podemos improvisar cualquier tipo de asiento o incluso de cama, como podemos encontrar en la segunda fotografía: un colchón y una sábana blanca son suficientes para tumbarse ante el Mar Adriático y dejarse llevar por sus encantos naturales. No hay nada más relajante en este mundo que dormir frente al mar… ver las olas pasar y como se funden con el horizonte mientras nos regalan el aroma a sal es indudablemente una de las siestas que no podemos perdernos este verano.

Banco con cojines

Seguramente estarás pensando que estos lugares quedan muy lejos de tu alcance, que no tienes opción de veranear en la costa ni tumbarte en un hotel de lujo… para todas esas personas con limitaciones, que viven en la montaña o en un pueblecito… un columpio, un sillón suspendido o una tumbona colocados en una esquinita bajo la sombra de un árbol es suficiente para hallar otro tipo de armonía interior. Y si en estos casos no tenemos las olas del mar para adormecernos… os invito a coger un buen libro y echar una grata lectura, ¡veréis que rápido caéis rendidos!

Si eres de los que vives en mitad de la ciudad y te estás preguntando cómo salir de este caos urbano… te invito a subir a la azotea del edificio de tu vivienda y buscar tu propia comodidad allí… dormir cerca del cielo siempre ha sido otro de los grandes atractivos de una buena siesta, así que no dudéis en subiros al terrao unos cuantos cojines y a descansar. Bueno… la imaginación os arrastrará hasta otros lugares maravillosos donde echar vuestra siestas este verano. Yo, si me lo permitís, voy a cerrar este artículo y a tumbarme en la terraza, ¡que ya empieza a llegar el buen aire del puerto hasta aquí! Que disfrutéis enormemente de estos pequeños momentos de la vida y… ¡dulces sueños a todos!

FOTOS: Pinterest

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