Titanic II: el renacimiento del transatlántico

El multimillonario australiano Clive Palmer invertirá parte de su fortuna en la construcción de una réplica del famoso transatlántico Titanic, naufragado el 15 de abril de 1912, que surcará las aguas a partir de finales de 2016.

Titanic II

El 15 de abril de 1912 el trasatlántico más grande y lujoso del mundo se hundió en las profundidades del Atlántico Norte al chocar contra un iceberg. El barco se hacía llamar Titanic y sólo 700 de las más de 2.200 personas que viajaban a bordo consiguieron sobrevivir al accidente, convirtiéndose así en el mayor desastre marítimo en tiempos de paz. Hoy, después de muchas investigaciones, incursiones en el mar, producciones cinematográficas y especulaciones, el multimillonario australiano Clive Palmer ha querido levantar este enorme barco de las profundidades para darle una segunda oportunidad, aunque esto no sea más que una simple metáfora porque lo que pretende es dar vida a la réplica del Titanic.

La construcción que ya está puesta en marcha desde principios de año en China por la empresa estatal CSC Jinling Shipyard finalizará, según todos los cálculos, a finales de 2016 cuando el barco podría volver a zarpar con el mismo curso original de su hermano gemelo: Southampton – Inglaterra – Nueva York. Más de 40.000 personas ya han expresado su interés en comprar los billetes de este viaje inaugural que será afrontado por el Titanic II, con más de 269 metros de largo, superando escasamente al barco original, y con el mismo diseño y la misma decoración que se hundiera en el Atlántico. Eso sí, se realizarán algunas modificaciones estructurales y de salvamento para mantener las normas de seguridad vigentes y las prácticas de construcción naval. Por ejemplo, se le dotará al nuevo barco de un motor de alta tecnología, de aire acondicionado y una cubierta de seguridad con más botes salvavidas, además de 18 botes salvavidas motorizados cubiertos.

El barco funcionará únicamente a modo de crucero, no llevará correos ni cargamentos como hiciera Titanic hace ya más de un siglo, pero lo que sí que ha querido mantener Clive Palmer es esa división social entre clases para aumentar los parecidos con el original, asumiendo que los pasajeros de las tres clases a bordo no se mezclaran durante el viaje. Con todo, se plantea la posibilidad de que puedan salir a la venta paquetes de entradas que permitan acceder a las tres clases durante esta travesía de seis días por el Atlántico.

La réplica quiere ser tan exacta que en el barco no habrá teléfono, ni televisión, y posiblemente ni siquiera Internet. Lo que sí tendrá serán baños turcos, comedores lujosos, habitaciones para fumadores, casino, teatro y hasta un hospital. Además, los pasajeros a bordo del Titanic II podrán vestirse a la usanza de la época de 1912.

Palmer no ha querido entrar en detalles sobre el coste de este megaproyecto que tantas expectativas ha generado ya en todo el mundo. Lo único que ha asegurado es tener el suficiente dinero para sacarlo adelante y darle una segunda oportunidad a uno de los barcos más desafortunados de la historia. A modo de dato, la revista Forbes estimó su patrimonio en torno a los 795 millones de dólares en 2012. Así mismo, este empresario del sector minero aseguró que no era muy supersticioso, algo que deberán compartir todos los pasajeros que vayan a ir a bordo en este segundo viaje realizado cien años después de la tragedia.

Muchos se empiezan a preguntar si por fin el mundo obtendrá la imagen de ese gran transatlántico llegando al puerto de Nueva York. Con el realismo que Palmer quiere mantener en el interior de su barco, la imagen será prácticamente idéntica a la que se pudo obtener a principios del siglo XX. En esta ocasión viajarán otras 2.500 personas, cada una de ellas con una historia diferente a las que se perdieron en el fondo del mar. Esperemos que la tragedia no vuelva a repetirse y esta se convierta en una forma de honrar la memoria de los fallecidos ese fatídico 15 de abril. Las nuevas medidas de seguridad adoptadas trabajan precisamente para evitarlo.

Con la inauguración del barco, podremos obtener las primeras imágenes impactantes tanto de su exterior como de sus lujosas dependencias interiores: sus camarotes de primera clase, sus comedores de época y sus salones de película. Será todo un espectáculo digno de ver con fotografías, especialmente si los pasajeros se lanzan a vestirse a la vieja usanza y el barco cobra todo el realismo posible. La caracterización será uno de los puntos fuertes de esta enorme nave, a la que esperaremos ansiosos y describiremos con todo lujo de detalles aquí, en Vivirhogar. Si todo va bien y el viento sopla favorable, el barco zarpará en tres años. Después de los muchos intentos que ha habido desde el desastre para tratar de resucitar al Titanic, éste parece por fin el definitivo.

Fuente: Diario del viajero

Foto: Pinterest

Vídeo: Youtube

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