Estrategias para comprar una casa

La compra de una casa es una experiencia bastante gratificante, pero requiere tener en cuenta algunos aspectos financieros, urbanísticos y administrativos.

Lo alucinante de comprar una casa

Comprar una vivienda suele ser un sueño acariciado por muchos que puede llegar a convertirse en una grata experiencia, sobre todo si se dispone del tiempo suficiente para analizar el mercado, buscar y encontrar lo que se desea. Buscar ayuda en profesionales del sector puede ser una buena solución.

Ya tienes en síntesis las pistas que has de seguir para lograr el preciado objetivo: la vivienda. Lo último, aunque sea lo más satisfactorio, es buscar, encontrar y comprar la casa. Lo primero es saber bien lo qué se quiere, cómo se quiere y dónde se quiere. En este artículo se explica cuales son las posibles estrategias para comprar una vivienda.

Estrategias de aproximación a la vivienda

Es difícil saber por donde comenzar. No sé si empezar por el qué, por el cómo o por el dónde, porque todo está interrelacionado. Puedes desear tener una mansión pero si no tienes suficientes medios para adquirirla, olvídate. Y si necesitas vivir en un lugar determinado te va a condicionar en cuanto a precios y tipo de viviendas.

Vamos a empezar por el cómo quieres comprar la casa. Se supone que cuentas con cierto capital para acometer la adquisición, si no fuera así, es mejor pensar en alquilar y seguir ahorrando. Cuenta con que a ese capital inicial le puedes añadir algo más, para eso te va a tocar pasarte por algunos bancos y tantear cuánto están dispuestos a concederte como préstamo hipotecario u otros conceptos, dependiendo de tu situación laboral, personal y patrimonial.

Echa un vistazo, también, a las ayudas que conceden las distintas administraciones, por si puedes acogerte a alguna o varias de ellas: por edad, por adquisición de primera vivienda, y otras que te puedes encontrar. Esto es algo que te va a llevar tiempo y donde necesitarás presentar la documentación correspondiente pero seguro que la ayuda te compensará.

Si has realizado bien estas primeras averiguaciones ya sabrás, a grosso modo, con cuánto cuentas para la compra de tu vivienda; no olvides sumar a su precio los gastos por impuestos, gastos notariales, etc. Es muy importante que tengas esto en cuenta ya que la cantidad puede ser relevante.

Ahora, mira a ver dónde quieres o dónde te vas a ver obligado a vivir porque el lugar elegido o forzado, te servirá para hacer una primera selección: si es una zona urbanizada con pisos y torreones, o un espacio en el que predominan las urbanizaciones con chalets independientes o adosados, o incluso un ámbito semi rural que hasta te permita adquirir un pequeño terreno y edificar en él.

Si tu capital y el lugar elegido te permiten optar por cualquiera de las posibilidades indicadas, te toca analizar si prefieres obra nueva construida, por construir, o vivienda de segunda mano. Esta última te resultará más económica, por su valor de mercado y por las condiciones con que la grava la administración.

La obra nueva construida te permite estrenar la casa y entrar a vivir de inmediato. La obra nueva no construida te posibilita hacer algunas variaciones en ella a tu gusto, o partir de cero y crear tu propia vivienda; no pienses que te va a salir necesariamente más costoso, hasta es posible que la primera consulta a un arquitecto o aparejador para valorar las posibilidades, te salga gratis. También puedes plantearte la reforma de una vivienda de segunda mano.

Bueno, pues ha llegado el momento de decidir si optas por comprar un piso: te sentirás más arropado, tendrás ascensor y servicios comunitarios, y, por supuesto, vecinos. Si prefieres vivir más independiente y con un poco de jardín, piensa en un adosado, tendrás vecinos pero menos, y el handicap de las escaleras, que pesan a medida que pasen los años…

Si te lo puedes permitir y deseas mayor independencia pues a por un chalet independiente, y aunque las escaleras no te las va a quitar nadie, de cara al futuro te puedes plantear instalar un ascensor, pero es algo complicado y costoso.

Trabajo de campo para encontrar tu casa

Pues nada, a buscar casa. Puedes conseguir una primera aproximación por internet o acercarte a alguna inmobiliaria, el agente inmobiliario te ahorrará muchos viajes y gestiones inútiles. Si vas localizando alguna de tu gusto, utiliza la herramienta de google que te permite pasear virtualmente por la zona encontrada.

Antes de lanzarte a visitar las que más te hayan llamado la atención, te recomiendo que recorras el terreno para analizar posibilidades de transportes, aparcamiento, zonas verdes, tiendas, centros comerciales, servicios urbanísticos, sanitarios, centros de enseñanza. Puede que de paso descubras viviendas en venta que no estén anunciadas por otros medios y que puedan ofrecerte mejores condiciones al evitar las comisiones de las inmobiliarias.

En cuanto a la casa en sí, ten en cuenta la superficie construida y la útil, el número de habitaciones, de baños, los pasillos, recibidores, armarios empotrados, trasteros y otros espacios de almacenamiento.

Fíjate en las puertas y ventanas (aislamiento térmico y acústico). Las viviendas exteriores reciben normalmente más luz natural, mientras que las interiores suelen ser más tranquilas.

Observa las calidades de la construcción: la pintura, baldosas, parqué, zócalos, molduras. Y el estado de conservación de los elementos propios y comunes: estructura del edificio, posibles grietas o humedades. Circuito de agua. Instalación de gas. Electricidad con toma de tierra. Calefacción. Aire acondicionado.

La plaza de garaje es otro aspecto importante: facilidad de acceso, sistema de apertura, dimensiones, acceso directo desde el garaje hasta la vivienda.

Si ya lo tienes claro, antes de formalizar la compra ante notario, conviene que vayas al ayuntamiento para comprobar si la vivienda se ve afectada por algún plan urbanístico presente o futuro. Y asegúrate de reunir la documentación que se indica a continuación.

Si la vivienda que deseas comprar es de 2ª mano, necesitas:

  1. El título de propiedad del vendedor (la Escritura).
  2. El último recibo anual del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles o Contribución Urbana).
  3. Un certificado de la comunidad de propietarios que acredite que el vendedor está al corriente de pago de los gastos de comunidad.
  4. La titularidad y estado de cargas de la vivienda (Nota Simple del Registro de la Propiedad).
  5. La ITE (Inspección Técnica de Edificios), obligatoria en algunas comunidades autónomas, en viviendas con más de 20 años.

Si compras una vivienda en promoción, la información disponible varía un poco ya que todavía no existirá la comunidad de propietarios, ni tampoco el IBI, y en el Registro puede aparecer únicamente la finca matriz, sin identificar cada una de las viviendas si el promotor todavía no ha realizado la División Horizontal.

La documentación necesaria en este caso es:

  1. El nombre o razón social del promotor, domicilio y datos de inscripción en el Registro Mercantil.
  2. Los planos de situación del inmueble y de la vivienda.
  3. La descripción de la vivienda: superficie útil, servicios y suministros, zonas comunes, medidas de seguridad, etc.
  4. La memoria de calidad.
  5. Los datos de inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad.
  6. El contrato con sus condiciones generales y especiales (precio, forma de pago, plazo de entrega…).

Si tienes que comprar una vivienda ya sabes un poco más sobre este tema. Pero recuerda que lo importante es que te tomes tu tiempo porque la adquisición de una vivienda es una decisión que te va a condicionar mucho tu vida.

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