La castaña: la reina del otoño

¿Te gustan las castañas? Si contestas que si y quieres saber todo sobre ellas no dejes de leer este artículo

CASTAÑAS

Las castañas son frutos secos típicos del otoño de forma ovalada y puntiaguda parecida a un corazón. Posee una cáscara dura y resistente que la protege y en su interior tiene un fruto carnoso de un ligero color beige. Tienen un sabor dulce y agradable. De hecho, son una gran opción a la hora de tener en el jardín ya que su árbol es realmente frondoso y, si te gustan, tendrán un doble uso.

Las castañas tienen un alto contenido en carbohidratos sobre todo almidones. También nos aportan fibra y potasio que nos ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo. La vitamina A y C también son unos de sus aportes. Por lo tanto, si eres fan de las recetas caseras es más que probable que te encante sacarle el máximo partido con algunas de las ideas como las que te damos en Vivir Hogar.

Castañas para todos los gustos

Casi la mitad de la composición de las castañas son hidratos de carbono, por eso mucha gente piensa que las castañas engordan, pero esto no es verdad pues la castaña es uno de los frutos secos con menos calorías porque posee gran cantidad de agua y muy pocas grasas. Si la comparamos con otros frutos secos, podemos decir que las nueces poseen 4 veces más calorías que las castañas.

Beneficios de las castañas

  • Las castañas son ricas en carbohidratos complejos que son absorbidos por el organismo de manera muy lenta por so quitan la sensación de hambre durante mucho tiempo.
  • Las castañas poseen vitamina B, pero sólo cuando se consumen crudas. Son difíciles de digerir por  lo que deben masticarse con cuidado y no resulta conveniente consumirlas en forma de purés.
  • Las castañas recién recolectadas son ricas en taninos y al comerlas nos pueden producir dolores intestinales. Es mejor dejar pasar 7 o 10 antes de consumirlas para reducir su contenido en taninos y que el almidón se transforme en azúcares

Cuando cueces las castañas, sus hidratos de carbono se vuelven más digeribles. Para cocer las castañas, se les hace un corte y se meten a cocer en agua fría con sal durante 45 minutos. Cuando se enfrían se le quita la piel. También se pueden cocer quitándole la piel exterior.

Las castañas asadas se preparan dándole un corte en la piel para que no revienten y colocándolas en una plancha de hierro o en una sartén revolviéndolas constantemente para que no se quemen. En los meses de otoño son típicas y se venden en las calles de las ciudades y los pueblos en unos cartuchos que las conservan calientes.

¿Conoces las castañas pilongas?

Las castañas pilongas son castañas cocidas, peladas y secas. Las auténticas castañas pilongas se preparan en Galicia en unos secaderos en donde en la parte baja se prende fuego y las castañas se van secando con el fuego y el humo. Este proceso permite su conservación durante más tiempo. Una vez cocidas se meten dentro de un saco y se golpean contra el tronco de un árbol para que se desprenda la piel. Después se limpian de las pieles dejándolas a la fuerza del viento.

Cuando vayas a comprar castañas, elige las que tengan la piel lisa y estén sin manchas o cortes. Las puedes encontrar en el mercado desde el mes de octubre hasta el mes de diciembre.

Las castañas frescas pueden conservarse en un lugar seco al aire libre, no es bueno que la guardes en bolsas porque cogen moho. Puedes guardarlas en la nevera durante 1 mes y 4 meses si las congelas con la piel.

Las castañas secas se guardan en la nevera congeladas durante más de medio año. Para recuperarlas se descongelan sumergiéndolas en agua durante una hora.

Las castañas también se pueden enlatar al natural o con azúcar. Son muy conocidas las Marróns glacés que están cubiertas de huevo y azúcar glaseado.

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