Decorando el hogar con mármol

Aprende a realizar la técnica de símil de mármol para conseguir una decoración lujosa y diferente sin necesidad de gastarte mucho dinero ¡y consiguiendo un efecto casi idéntico!

Poder, grandilocuencia, lujo, buen gusto… son algunas de las propiedades que vinculamos directamente al mármol. Este material ha contado siempre con una gran reputación; de hecho, ya en la Antigüedad se empleaba en templos y grandes construcciones vinculadas al poderío, tanto para adornar muebles como para revestir suelos, paredes y techos. Así, vemos que el mármol nunca ha pasado de moda, pero este año se presenta con fuerza como una de las decoraciones más exclusivas de interiorismo para integrar en el hogar.

Igual de cierto es que este material es muy caro, lo que puede suponernos un impedimento para poder decorar nuestros espacios con tanto glamour, pero… ¿quién ha dicho que debamos decorar con mármol verdadero? Hoy en día encontramos ya técnicas muy avanzadas para imitar este elegante material y conseguir un efecto muy parecido. Sin ir más lejos, podemos adquirir pinturas decorativas que impregnan este efecto y que podemos aplicar libremente en paredes, muebles u otros revestimientos.

¿Qué materiales se necesitan para conseguir mármol falso?

Según dónde queramos aplicar el efecto del mármol, necesitaremos unos materiales u otros: pintura, barniz, cubetas, guantes, brocha y/o rodillo. El acabado en símil mármol es una técnica sencilla de conseguir, aunque nos exigirá tiempo y dedicación.

Técnica de imitación: paso a paso

En primer lugar preparamos la superficie a tratar. La limpiaremos bien y protegeremos el entorno de trabajo con periódicos o cinta de carrocero en caso de paredes. El objeto que vayamos a trabajar lo lijaremos bien para eliminar posibles restos de pintura, polvo u otras partículas.

El siguiente paso será darle una pasada de pintura blanca. Si es necesario, utilizaremos previamente algún producto fijador o sellador para acabar con posibles poros o agujeros en la superficie a tratar. Dejaremos secar y después aplicaremos una capa de barniz al agua, para que profundice el color blanco que hemos pintado.

Ya lo tenemos todo listo para empezar a crear el efecto de mármol. Éste puede ser imitado en cualquier tonalidad, ¡vosotros elegís cuál os gusta más! Como el mármol se trata de un material natural y no hay dos piezas idénticas, podremos imitarlo con total libertad. Elegid el color de base que utilizaréis y comprad un bote de pintura de dicho color en tonalidad oscura.

A la hora de aplicarla, mezclaremos la pintura oscura con un 50% de pintura blanca, para obtener una tonalidad intermedia. Es decir, si queréis hacer un símil mármol de color rojo, tenéis que comprar un bote de pintura de color rojo oscuro y después mezclaremos medio bote con otro medio de pintura blanca para conseguir un rojo más claro. Será esta tonalidad la que emplearemos para pintar.

Cuando hayamos aplicado esta capa de pintura, cogeremos unos guantes de goma (los típicos que usamos para fregar) y pasaremos la mano apoyándola sobre la superficie (bien con el dorso o la palma), con el fin de ir retirando partes de la pintura y lograr así variantes de color, que dejarán al descubierto el color blanco que utilizamos de base. Otra forma de trabajarlo es la técnica que podéis encontrar en el vídeo que os dejo de acompañamiento.

Después dejaremos secar bien. A continuación repetiremos los mismos pasos, pero aplicando ahora la pintura de color en su tonalidad oscura original. La aplicaremos y la retiraremos después con el guante para descubrir otros patrones de color pintados anteriormente. De esta forma quedarán al descubierto rastros del tono claro y del blanco de base.

Cuando hayamos obtenido el efecto esperado, dejaremos secar definitivamente al menos 12 horas. Pasado ese tiempo, podremos aplicar una o varias manos de barniz o laca para proteger la superficie. ¡Y listo! Tendremos una pared, un mueble o un objeto decorativo renovado, con un acabado muy creíble, impactante y con mucho brillo.

Aalgunos consejos de gran ayuda

Si quieres conseguir algún acabado más detallado o preciso, también puedes ayudarte con alguna brocha pequeña para crear vetas de color.

Si quieres trabajar con algún objeto decorativo, es aconsejable utilizar pintura al óleo, aceite de linaza y un poco de aguarrás. Siguiendo la técnica descrita en los pasos anteriores, estos materiales te servirán para conseguir acabados más perfectos.

Lo más aconsejable es practicar previamente sobre una cartulina para dominar bien la técnica y no echar a perder nuestro trabajo. Calcula bien el efecto que vas a obtener antes de ponerte a restaurar tus paredes o muebles.

Si estás dispuesto a vestir el hogar de mármol y seguir esta nueva tendencia decorativa, no emplees en todo la misma técnica de imitación; compleméntala con objetos de mármol reales que sean fáciles y baratos de adquirir como macetas, ceniceros o bustos. ¡Dale rienda suelta a tu imaginación y marmolízate!

VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=pNJt5ta6weQ

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