Revivir cielos rasos de madera

Al momento de pintar un cielo raso de madera son varios los aspectos a tener en cuenta. Por ejemplo, si están o no expuestos a la intemperie, o de qué tipo de madera se trata. De esta manera, lo que proponemos en este post es conocer cuáles son los aspectos a tener en cuenta para un correcto pintado de un cielo raso de madera.

Al momento de pintar un cielo raso de madera son varios los aspectos a tener en cuenta. Por ejemplo, si están o no expuestos a la intemperie, o de qué tipo de madera se trata. De esta manera, lo que proponemos en este post es conocer cuáles son los aspectos a tener en cuenta para un correcto pintado de un cielo raso de madera.

Revivir cielos rasos de madera

Para empezar diremos que si se trata de techos de madera que no están expuestos a la intemperie, las sucesivas manos de pintura no serán necesarias. Sin embargo, si estamos hablando de un techo exterior, una mano por año ayudará a preservar la madera en buen estado.

¿Qué pasa en los casos de cielos rasos nuevos o de madera virgen? Lo bueno de estos casos es que no es necesario detenerse en muchos detalles. Además, al tratarse de una zona poco delicada, no requerirá la minuciosidad que si necesita, por ejemplo, un mueble.

En estos casos, lo ideal es lijar la superficie con una lija de 100 a 180, siempre en el sentido de las vetas de la madera, y retirar el polvo con un cepillo. Para darle un buen brillo, lo ideal es aplicarle 3 o 4 manos de un barniz de acabado mate o satinado. La primera deberá ser más liviana, es decir diluida en un 20% de aguarrás, con el objetivo de que el barniz penetre en la madera con un mejor agarre y protección, y posteriormente aplicar las manos restantes no tan livianas (entre un 5 a 10 % del diluyente). Finalmente habrá que peinar el barniz.

En este punto es importante que tengamos también en cuenta que la madera de la que esté construido el techo influye en la absorción del material. Hay que decir que, cuanto más dura y porosa sea la madera, menos será el material que consuma, y la cantidad de manos que tengamos que aplicarle, y viceversa.

Otra cosa a tener en cuenta es que la brocha no chorree al pintar, para poder conseguir un mejor acabado. Para que eso no suceda podemos cargar la brocha en el barniz, sacudirlo un par de veces en la parte interna del tacho donde se encuentre, aplicar sobre la madera, repasar el pincel -ambas caras- en el borde del tarro para quitar el material sobrante y repetir el proceso dos veces.

Por último, en el caso de los cielos rasos con manos antiguas, si son de interiores entonces solo debemos limpiar, quitar restos de grasa con un trapo húmedo en aguarrás y aplicar una manos de barniz. Con eso volverán a revivir. En el caso de que sean de exteriores, entonces debemos lijar, limpiar y aplicar una o dos manos según lo creamos necesario. Si la madera está en muy malas condiciones, lo necesario será quitar la pintura con lija o un removedor de pinturas o decapante químico.

Cabe mencionar que todo lo que se desarrolla en este post puede ser también aplicado a vigas, columnas, verjas y otros objetos de madera que formen parte de la estructura de una casa.

Foto│Fabrialum

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