Una mesita de noche para columpiarse

Esta idea original de convertir un columpio en mesita nos permite aportar algo nuevo a la decoración del hogar y nos facilita tareas de limpieza.

Un diseño ingenioso para habitaciones infantiles, pero también para matrimonios que busquen un estilo peculiar.

Los columpios son una de las formas de diversión más preferidas por todos los niños, por eso ahora podemos introducirlos en la decoración de su habitación, aunque con una funcionalidad diferente. Estoy hablando de convertir uno de esos cotidianos columpios que se balancean hacia adelante y hacia atrás en una mesita de noche, una mesita que lógicamente es solo decorativa y nos permite montarnos en ella como si estuviésemos en el parque jugando, pero que nos aporta una gran originalidad a la decoración del hogar. La idea nos llega gracias a Rachel Whiting. El columpio está sujetado por dos cuerdas gruesas -nada de cadenas metálicas, aunque tal vez esta otra opción encajaría mejor en una decoración de tipo industrial-, y la base del columpio actúa de mesa. Una mesa colgante.

La mayor ventaja de esta idea es su originalidad, ya que rápidamente acapará la atención del que entre por la puerta. Pero existen algunos inconvenientes, algunos pasajeros como es el de colocar el columpio, dado que las cuerdas que lo sostienen tiene que ir arraigadas al techo y habrá que realizar las maniobras oportunas para asegurar la mesita de noche. Y otro inconveniente, este ya permanente, es el de la inestabilidad de la mesa. Difícilmente podremos colocar objetos de valor o de mucho peso, por miedo a que se vaya todo al suelo al mínimo movimiento. Pero es idónea, en cambio, para colocar el despertador, algún libro tumbado, e incluso un flexo. Además en la fotografía observamos que se ha embellecido la idea todavía más colocando dos cuadros pequeños del mismo estilo en el centro que forman las dos cuerdas en su ascensión al techo. Por lo que con un poco de imaginación y buen gusto, podremos lucirnos tanto como queramos.

Todo ello suponiendo que colocamos esta mesa en una habitación de matrimonio, pero si partimos de la base infantil que representa este columpio, podemos emplear esta idea en la habitación de los más peques, en cuyo caso sí que será aconsejable no colocar nada valioso encima. Pero este columpio puede ser idóneo para colocar libros, peluches o juguetes bonitos encima, o incluso agarrados algunos a lo largo de las cuerdas. Además, si queremos aportar nuestro granito de arena en todo esto, podemos agarrar esta idea original y aplicarla para otras cosas, como por ejemplo para crear estanterías en la pared. En cualquier caso, y otra ventaja que no había mencionado antes, es la comodidad y facilidad que supone a la hora de limpiar. No nos estorbarán cuatro patas. ¡Qué maravilla!

Fuente y foto: Rachel Whiting

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