Cambiamos el suelo, ¿cuál elijo?

Los suelos son el pilar sobre el que se asentarán muchos aspectos de la decoración de nuestro hogar. Existen multitud de variedades de materiales y formatos, pero antes de decidir por su belleza es necesario que valoremos las necesidades de nuestro hogar y los cuidados que requiere cada uno de los tipos de suelo.

suelo

Los suelos son uno de los aspectos fundamentales para la decoración del hogar, ya que son la base sobre la cual decidiremos muchos de los elementos que compondrán las estancias, llegando a ser incluso el foco de la decoración. El tipo de familia que tengamos, el mantenimiento, el clima y nuestros gustos personales determinarán qué tipología de suelo se adapta mejor a nuestras necesidades. Antes de hacer obras en tu casa, valora atentamente las ventajas e inconvenientes de los principales tipos de suelo para hogar:

El gres tradicional está formado por una mezcla de pasta cerámica y de esmalte, que le da a la baldosa elegancia y resistencia a nuestros suelos. A más, nos permite optar por una gran variedad de diseños que casarán a la perfección con la decoración de la habitación que queramos pavimentar con gres. No obstante, debemos distinguir entre el gres tradicional y una nueva variedad llamada gres porcelánico, que solo contiene un único material, natural o pulido, que tiene más resistencia a la abrasión y al rayado.

En la misma línea, los tradicionales suelos de cerámica se caracterizan por su resistencia y durabilidad, por lo que son una de las opciones más habituales para pavimentar el suelo. Otra de sus ventajas es que requieren un cuidado mínimo la limpieza y su instalación es más sencilla que las otras opciones. El lugar de la casa donde vayamos a colocar el suelo cerámico es un factor fundamental a tener en cuenta; ya que los cambios de temperatura, la humedad o el agua pueden estropear el suelo; aunque estos se utilicen precisamente en habitaciones como cocinas, terrazas y baños.

Precisamente, se emplean en las habitaciones donde puede haber más agresión hacia los suelos debido a que existen variedad de suelos cerámicos con un elevado grado de resistencia a la erosión, su resistencia al rayado (mínimo de grado 6) y resistencia a los productos químicos. En cambio, si la queremos para el exterior debemos elegir un suelo cerámico cuyos puntos fuertes sean la porosidad, la absorción de agua y la resistencia a heladas.

Los suelos de madera, en cambio, destacan por su calidez y belleza; además de ser aislantes térmicos perfectos para hogares en climatologías adversas. Pero estos puntos fuertes se ven ensombrecidos por los cuidados e inconvenientes de optar suelos de madera, ya que son de difícil instalación –mejor recurre a profesionales –, requiere cuidados frecuentes y específicos; a más de ser más caro que el resto de materiales.

Dentro de las variedades de suelo de madera, el parquet es la opción común, aunque no la única para colocar en los suelos de nuestro hogar. En concreto, su instalación requiere que la casa esté vacía en el momento de su aplicación por las largas jornadas de trabajo que exige y por el uso de productos nocivos para la salud. Aunque es algo engorrosa su instalación, una vez colocado Una vez instalado, habrá que lijarlo y barnizarlo cada cinco años o en función de su grado de deterioro.

Imagen: .Mahadeva

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