¿Debería cambiar mi bañera por un plato de ducha?

Sustituir la bañera por un plato de ducha tiene muchas ventajas, es económico y sencillo. ¡Te lo explicamos todo hoy en Vivir Hogar!

cambiar bañera por ducha

La crisis económica está motivando el aumento de reformas en las casas, ya que suele resultar más económico mejorar la vivienda adquirida, que lanzarse a comprar una nueva. Y puestos a dar más calidad de vida a un inmueble lo primero que nos suele venir a la mente, junto con la cocina, es el baño o los baños sobre todo su producto estrella: la bañera.

Reconozcámoslo ¿Quién no ha presumido de su bañera en sus mejores tiempos? Cuando alguien visitaba nuestra casa le enseñábamos el baño, si tenía bañera. Y si a la bañera le habíamos colocado una mampara supersónica aquello era ya el no va más. Sin embargo, con el paso de los años y las nuevas necesidades, las cosas cambian. Con personas mayores, la bañera no resulta útil. Para los niños, aunque es un genial entretenimiento, tampoco si se piensa en el gasto de agua que se hace cada día… Entonces ¿es mejor cambiar la bañera por un plato de ducha? ¡Vamos a verlo!

En la bañera hemos hecho casi de todo, de todo menos bañarnos. En ella hemos puesto las plantas en agua cuando nos íbamos unos días de viaje para que no se secaran. Hemos lavado cortinas, el abrigo, las alfombras y hasta el perro. Y sobre todo, nos hemos duchado y porque nos hemos duchado mucho. Incluso puede que te hayas dado cuenta de que cada vez te costaba más entrar y salir de la bañera. Estaba llegando el momento de cambiarla por un plato de ducha, eso sí, con mampara.

Mejor plato de ducha que bañera

La verdad es que el gusto de cambiar la bañera por la ducha, nos llegó bastante antes de la famosa crisis. Y nos vino, no nos engañemos, por la edad, cuando en las viviendas los niños dejaron de ser niños y los adultos comenzaron a ser abuelos. Luego, para disimular esta causa (reconozcamos que no nos gusta vernos “mayores”) añadimos otras ciertamente reales y consistentes. Podríamos resumirlas en las siguientes:

  1. Las bañeras, sobre todo algunas, ocupan bastante sitio en el conjunto del baño, no sólo por su tamaño, también por el espacio necesario para acceder a ellas, no es que necesitemos hacer salto de pértiga, pero las estrecheces desde luego no ayudan.
  2. Un plato de ducha, por ser más reducido, nos dejará libre una zona aprovechable para poner algún armario, vitrina, rinconera, y con un poco de ingenio hasta un minigimnasio. Si además a la ducha le ponemos una mampara transparente la sensación de espacio será aún mayor.
  3. Las razones ecológicas también son importantes. Para ducharse son necesarios bastantes menos litros de agua que para llenar la bañera. Ya sabemos lo del anuncio: usted puede permitirse gastar agua, pero España no, y el plantea menos. Aunque esto de ahorrar agua ya lo veníamos haciendo porque la bañera, en realidad, era el lugar donde ducharse.
  4. El plato de ducha se limpia más fácilmente y en menos tiempo que la bañera, donde va a parar, y si no que se lo pregunten a tus riñones. Dígase lo mismo de sus respectivas mamparas.
  5. Otra razón importante para acometer la sustitución de la bañera es el bajo coste económico que supone, pese a lo que pudiera parecer. Accesible para la mayoría de los bolsillos, salvo que nos encontremos con un baño muy complejo o con problemas derivados de la situación de los desagües.
  6. Es una reforma sencilla, realizable en muy poco tiempo, unas 24 horas, vamos que no hay justificación para dejar de ducharse convenientemente. Tarda uno más en decidirse por el modelo de plato, color de azulejos, tipo de mampara, que el profesional contratado, en dejarlo todo perfectamente dispuesto y en llevarse la antigua bañera y todos los cascotes que el cambio haya podido ocasionar. Eso sí, hay que esperar unas horas para utilizar la ducha de nuevo.
  7. Pero no lo olvidemos, la motivación más importante es ganar en seguridad. Las bañeras aumentan el riesgo de accidente doméstico proporcionalmente a la edad de quienes las utilizan. El plato de ducha resulta más accesible, menos peligroso: menos tropezones, menos resbalones.

Todas estas razones hacen posible y recomendable esta pequeña reforma que se verá rápidamente amortizada en el tiempo, además de proporcionarnos mayor calidad de vida. Así que, si eres de los que considera la bañera como algo que estorba más que aportar, puede que sea una buena idea destinar una inversión a cambiarla por un buen plato de ducha.

Mejorando el plato de ducha

Efectivamente, a medida que se avanzan en edad se descubre que hay algo mejor que cambiar la bañera por un plato de ducha y es acondicionar el baño para personas mayores o personas con movilidad reducida. Esta reforma es más costosa que la del simple cambio de bañera a plato de ducha, sobre todo si instalamos en el baño todos los elementos adecuados para paliar ese tipo de carencias, pero no hace falta hacerlo todo de golpe, podemos ir poco a poco, a mediada que surjan las necesidades, eso sí, teniendo en mente todo lo requerido para que quede bien integrado.

Como la instalación completa de un baño de estas características se escapa a la finalidad de nuestro artículo, vamos a seguir centrados en lo que nos ocupa por ser, además, lo primero a realizar. De nuevo nos sorprenderá que tampoco es excesivamente costoso.

Si pensamos desde el principio en esta opción no tendremos que cambiar la bañera por un plato de ducha, ya que no se necesita, y la mampara pasará a ser opcional, de hecho, cuantos menos obstáculos mejor. Lo que sí necesitamos es un suelo antideslizante con un poco de pendiente que permita reconducir el agua de la ducha a su lugar de desagüe.

Instalamos, por lo tanto, un receptáculo sin bordes que nos permitirá transitar libremente, con seguridad y sin problemas. Tiene que tener un pequeño desnivel de 1,5 cm. y una pendiente del 2% hacia el desagüe para evitar que el agua se deposite por el resto del baño. En principio esta adecuación puede hacerse sin dificultad en cualquier tipo de baño.

Merece la pena plantearse este tipo de cambios que reducirán bastante el riesgo de lesiones, caídas y golpes. Conviene realizarlos para hacerles la vida más fácil a nuestros mayores (y a nosotros mismos si ya vamos entrando en años).

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...