Un búnker histórico restaurado para vacaciones de verano

Si tienes la oportunidad de visitar los Países Bajos en algún momento de tu vida, no te pierdas la ocasión de residir en este increíble búnker de la II Guerra Mundial, completamente reformado.

bunker

Hay viviendas y viviendas, pero no sabría si este búnker construido en los Países Bajos podría entenderse como tal. Las imágenes nos dejan la impresión de hallarnos ante la mismísima entrada de la casa de Bilbo Bolsón, ya sabéis, el afamado Hobbit del Señor de los Anillos. La puerta principal situada en el corazón de una pequeña colina verde y, en los alrededores, una plataforma de madera instalada sobre la hierba en mitad de un páramo natural que sirve a modo de terraza exterior. Pero la magia no está fuera, sino dentro del búnker. ¿Damos un paseo por su interior?

Esta casita que vemos es una creación de B-ild. Hace años se trató de un viejo búnker empleado durante la Segunda Guerra Mundial, pero ahora se ha convertido en un alojamiento original que puede ser alquilado por temporadas durante los meses de verano para probar una experiencia radicalmente diferente. Realmente debe resultar espeluznante pensar todo lo que pudo ocurrir en el paso en torno a este búnker, dentro y fuera de él; pero cuando uno asoma la cabeza al interior se le pasan todos los males.

El búnker ha sido reformado para dar cabida a un espacio agradable y digno de habitar durante unas cortas vacaciones. La entrada es posiblemente lo único que conserva su aspecto original porque no se ha añadido ningún elemento, pero cuando entramos en el corazón de esta cueva podemos apreciar ya la reforma interior. Se ha instalado todo tipo de mobiliario de madera para aportarle la calidez necesaria, además de la instalación eléctrica y de agua que permite una estancia decente en el interior. El búnker no es excesivamente grande; dispone de un comedor, una zona de cocina y dos literas para descansar.

Resulta impactante observar el contraste entre la rudeza de las paredes del búnker y la calidez de la madera en cada una de las mesas, estanterías y camas que conforman el espacio. Si el entorno es demasiado angustioso para nosotros siempre podemos salir a coger una buena bocanada de aire al exterior y disfrutar de las increíbles vistas de la villa. Sin duda no es la casa de Bilbo Bolsón, en la que podríamos vivir toda la vida y nos faltarían años para disfrutarla, pero este búnker sí que es una pequeña experiencia donde podemos pasar algunas vacaciones de una manera más especial, rodeados de naturaleza y, sobre todo, rodeados de historia.

FOTO: b-ild.com

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...