Técnica del estucado

Existen distintas técnicas para pintar nuestras paredes que pueden ayudarnos a conseguir una renovación en nuestro hogar. Entre esas técnicas aparece la del esponjado, que comentamos en alguna oportunidad, y la del estucado, que desarrollaremos a continuación.

Técnica del estucado

Técnica del estucado

Muchas veces, cuando lo que buscamos es darle un nuevo aire a nuestros ambientes, alcanza con darle una buena mano de pintura, cambiarle el color, reacomodar los muebles y todo esta hecho. Sobre todo en épocas en las que no nos podemos permitir muchos gastos para la decoración de nuestro hogar.

Dentro de todos esos aspectos, el hecho de pintar las paredes puede resultar el más relevante para nuestro objetivo. Por eso es que existen distintas técnicas que, incluso, pueden ayudarnos muchos más a conseguir una renovación en nuestro hogar.

Entre esas técnicas aparece la del esponjado, que comentamos en alguna oportunidad, y la del estucado, que desarrollaremos a continuación.

La principal característica de la técnica del estucado es que su acabado es muy similar al mármol. La buena noticia para todos es que su aplicación no es para nada difícil, solo basta con contar con: Masilla, cinta de carrocero, tinte, brocha, espátula de carrocero, trapo, llana de acero inoxidable, imprimación selladora, escalera, cera, rodillo, papel de lija, espátula de acero inoxidable, estuco y muchas ganas de trabajar.


Antes de comenzar a pintar, lo que haremos será preparar la superficie en la que iremos a trabajar. Para ello protegeremos ventanas y puertas con cintas de carrocero, las cuales retiraremos una vez terminada la tarea, antes de que el estuco se seque.

Lo siguiente será la aplicación de una mano de imprimición selladora con la ayuda de un rodillo, dejaremos pasar 12 horas y procederemos a aplicar la segunda mano.

Luego de eso lijaremos la pared con la ayuda de un pliego de lija de grano fino hasta que la superficie quede pulida y lisa.

Técnica del estucado

Técnica del estucado

Una vez lijada la pared, es posible que hayan quedado orificios, estos los cubriremos con masilla y luego aplicaremos la tercera y última mano de selladora.

El último paso de la preparación de la superficie será el de utilizar lana de acero de grano fino para lijar la pared y  conseguir una superficie totalmente lisa.

De esta manera procederemos a combinar el estuco con un tinte especial que tendrá el color que hayamos elegido para las paredes. Con la llana de acero inoxidable, extenderemos una capa fina de estuco sobre la pared.

El siguiente paso será el de la aplicación de la segunda mano de estuco. La misma la realizaremos cuando la primera todavía se encuentre humeda. Las capas de estuco las realizaremos con movimientos de arriba abajo y en diagonal. Esta operación debe repetirse tantas veces como sea necesario, hasta conseguir que quede liso y compacto.

Finalmente llega el momento de espatular. Para ello hay que aplicar manchas de estuco sobre la superficie, una vez seca la primera mano.

Luego de espatular hay que bruñir. Para ello debemos frotar con una espátula de abajo arriba con el objeto de conseguir el brillo sedoso que caracteriza a este tipo de acabado.

Por último aplicaremos una mano de cera transparente sobre la superficie y bruñiremos con un trapo de algodón, siempre haciendo movimientos circulares.

Un consejo final es que no nos apuremos a la hora de realizar esta técnica. Debemos ser muy pacientes y cuidadosos. El resultado de este trabajo dependerá fundamentalmente de lo lisa que hayamos dejado la pared antes de aplicar el estuco.

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