¿Cómo quitar las manchas de rotulador en casa?

Las manchas de rotulador son muy comunes, especialmente cuando hay niños en el hogar. La ventaja, es que se pueden eliminar fácilmente con estos trucos. ¡Presta atención!

Con estos tips podrás quitar las marcas de rotulador

Si tienes niños, es probable que tengas marcas de rotulador por toda la casa. Les encanta jugar al artista y estampan sus creaciones en cualquier lugar. Las paredes, los muebles y las mesas se convierten en sus lienzos más preciados. Antes de alarmarte, haz un estudio de las piezas que han sido manchadas. A partir de allí, determina cuál de estos trucos te puede ayudar.

Al combinar agua y sal, por ejemplo, puedes obtener resultados milagrosos. Este dúo limpiará los textiles. Sólo necesitarás frotar la mezcla con un cepillo de cerdas suaves y ¡listo!. Así como esta, hay soluciones para cada material. Eso sí, procura tener un cepillo de dientes, una esponja, un envase para verter los “ingredientes”, toallas húmedas y paños secos. Son útiles en esta tareas.

Tips para eliminar las marcas de rotulador en la vivienda

Para pizarras, nada tan efectivo como un marcador de borrador seco. Con él removerás sin dificultad las manchas de rotulador permanente. Repasa la imperfección y aplica limpia cristales encima. Luego, retira usando un trapo limpio.

También existe un método casero. Une dentífrico con alcohol, cubre la zona comprometida y frota con el cepillo dental. Si no tienes alcohol, puedes reemplazarlo por bicarbonato. Si no cuentas con dentífrico, puedes usar alcohol y acetona. Asegúrate de quitar los restos con un paño limpio. 

Textiles libres de manchas

Humedece el área afectada, pasa un trapo limpio para secar ligeramente y aplica una cantidad pequeña de detergente líquido. Déjalo actuar por espacio de 5 minutos y retira con agua y el mismo paño seco.  Otra alternativa es esparcir sal y agua en el lugar manchado, frotar con el cepillo de dental y retirar.

Muros limpios e impecables

Primero, identifica si el rotulador es a base de agua o permanente. En el último caso, te sugerimos cubrir la mancha con pasta dental. Extiéndela con el cepillo y restriega hasta que desaparezca. Finaliza limpiando y secando con un trapo higienizado. Si el rotulador es a base de agua, el proceso es más simple. Vierte agua, solución jabonosa y un par de gotas de alcohol en un trapo limpio. Pásalo por la zona manchada, deja secar y retira. La pared estará impoluta.

“Remedios” contra rotuladores fluorescentes

Sumerge el textil en una mezcla de dos cucharadas de sal y agua. Déjalo reposar por 30 minutos. Al correr el tiempo, mete al congelador y cuando se halla congelado, lava en tu ciclo habitual de la lavadora. Emplea el mismo “remedio” en los muros y luego de haber actuado por 20 minutos, limpia y seca. Si ves que quedan huellas, repite la acción un par de veces.

Si la mancha es reciente y ha caído sobre una prenda de vestir, ubica una toallita de papel debajo de la prenda, aplica laca de cabello en la macha y friega con un bastoncillo de algodón. La toallita absorberá el manchón y evitará que se traspase.

Otra forma es usando tu desengrasante favorito. Rocía un poco, permite que actúe por algunos segundos y seca usando una toalla desechable. También puedes remojar en agua y vinagre por una hora. Después, lava con normalidad.

Azulejos y alfombras como nuevos

Para los azulejos, cepilla la mancha con dentífrico hasta que desaparezca. Otra opción es apelar al agua y la pasta de levadura. El alcohol será tu mejor aliado si la zona comprometida es madera. Sólo necesitarás frotar.

En cambio, para las alfombras resulta muy efectivo usar vinagre blanco. Restriega con ayuda de un cepillo dental, hasta que la mancha se haya ido. También puedes intentar con el truco de la laca de cabello e incluso sustituirla por el jugo de un limón. Si notas que no es suficiente, remojar por ocho horas en un recipiente con leche caliente y lava como de costumbre.

Hay circunstancias en las que el agua oxigenada puede funcionar. No obstante, independientemente de cuál sea el producto que elijas, lo importante es hacer una prueba en un espacio diminuto, para comprobar que no haya decoloraciones o daños. Si ves que al aplicarlo no hay cambios en la apariencia y textura de la pieza, pon manos a la obra y sigue las indicaciones. Repite varias veces si hace falta.

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