Buenos y malos usos de la silicona

Es necesario conocer las limitaciones de la silicona a la hora de aplicarla en nuestras tareas de bricolaje.

De pronto encontramos una grieta y no dudamos: aplicamos silicona.  De pronto, vemos que  a través del banco de la cocina se está filtrando agua y gotea al mueble inferior y no dudamos: silicona. De pronto tenemos delante dos materiales que queremos unir y, tal vez dudemos un segundo esta vez, pero está claro que es lo que vendrá al final: silicona. Es increíble la frecuencia con que empleamos este material tan común y fundamental en el mundo del bricolaje, aprovechándonos de una de sus principales ventajas como es la discreción de su color. Pero a veces podemos llegar a pensar que es multifuncional y vale para cualquier situación, y no es así.

La silicona se emplea, principalmente, para trabajos de sellado, con los que busquemos cerrar pequeños orificios, aberturas, grietas… con la misión fundamental de evitar la filtración de agua, de suciedad o de olor, e incluso evitar la aparición de moho en superficies húmedas. También es posible utilizarla como elemento de adhesión, pero con limitaciones concretas que hay que conocer. Sus utilidades son eficaces, por ejemplo, en dos zonas de la casa: la cocina y los baños. A la hora de sellar fregaderos o la encimera; a la hora de aislar el plato de la ducha, o incluso el lavabo o inodoro.

La silicona es un producto idóneo que puede ser empleada en muy diversos materiales, tanto en interiores como exteriores, ya que es un buen aislante térmico y eléctrico. Pero ahora bien, hay que saber de antemano con qué tipo de silicona estamos trabajando. Nunca apliquemos una silicona específica para madera sobre cristales, metales o cerámica, porque podría dañar el material y no tener el efecto deseado. A la hora de aplicarla, hay que saber cómo proceder, y asegurarse de que la superficie en cuestión está limpia de polvo y grasa, y en caso de que ya hubiéramos colocado silicona antiguamente y queramos reforzarla, es necesario retirar todos los restos antiguos para un agarre firme.

Asimismo, tengamos en cuenta que si lo que buscamos es usar silicona como elemento de adhesión, existen muchas más alternativas que pueden ser más eficaces según el caso. Hay pegamentos de gran adhesión que pueden ser más prácticos y acertados que la silicona. Siempre podemos consultar en la tienda de bricolaje donde vayamos a comprarlo y guiarnos por lo que nos aconsejen. Yo, desde aquí, por el momento solo os hago esta pequeña reflexión: la silicona no es la panacea a todos nuestros problemas caseros.

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